viernes, 10 de octubre de 2008

ODIO!

No, no voy a hablaros de la obra de Peter Bagge, gafapastas de los cojones, voy a hablaros del odio de verdad, el que siento a todas horas, y el que vosotros, frikis suburbiales, deberíais compartir.
Alguien me ha preguntado sobre la inscripción que figura debajo de la cabecera del blog "Porque el odio puede ser compartido". Bien, voy a explicar porqué el odio es tan importante para mí.

Todo lo escrito en este post es una vivencia real

Todo empezó hace unos cinco años, quizás menos. Yo era un alegre friki de ciudad. No me importaba lo que pensaran de mí, porque, en principio yo no tenía una opinión clara de nadie. Vivía feliz en mi mundo de dragones y mazmorras, desahogando mis impulsos de violencia en GTAs, juegos de rol y Shooters en primera persona...

Todo eso cambió un día...

Un día, me levanté y odié por primera vez. No me refiero al odio que sientes hacia alguien o hacia algo. Simplemente odiaba, odio puro, sin límites, hacia todo. Evidentemente, me duró poco, y no le dí importancia. Así, y progresivamente, esto se hacía cada vez más habitual, el odio estaba empezando a formar parte de mi vida. Desdeluego, no podía ir explicando por ahí que odiaba sin más, me hubieran encerrado, o me hubieran tachado de loco (aunque eso es algo que nunca me había importado, ya que había sido una constante en mi vida desde el preescolar), así que lo asumí, me lo guardé dentro hasta que un día no pude más.

Un día, estando yo de viaje de fin de curso con mis compañeros de clase, uno de ellos se levantó con los mismos síntomas con los que yo me había levantado años atrás. Tenía los ojos rojos, como si no hubiera dormido, el ceño fruncido y una mirada que te arrancaría la cabeza si pudiera. Echó a las chicas que estaban en la habitación del hotel en el que nos hospedábamos (algo muy extraño, tratándose de él) de forma muy violenta y gritando, y le llevó todo el día calmarse.

En ese momento lo comprendí. El odio forma parte de nuestras vidas, lo que sucede es que lo reprimimos como si de algo malo se tratase. ¿Acaso no explotamos al máximo la sensación de amar? ¿Acaso la risa no nos produce satisfacción? Yo digo que debemos emplear el odio como un sentimento más, si amamos, también odiamos, si reímos, también lloramos, ying yang, blanco y negro, son las dos caras de la misma moneda.

El reprimir nuestros sentimientos nos impide ver el mundo tal y como es. Por eso yo os digo: Odiad conmigo, odiadme a mí, odiad a vuestros amigos, porque creédme, ellos también os odian. Tanto como os quieren.

Haced este ejercicio: Salid al balcón, posad las dos manos sobre la barandilla, coged aire, y gritád con todas vuestras fuerzas "¡ODIOO!". No es una palabra, es un mantra, aprovechadlo.

Haced este ejercicio, pensad en quién odiáis, y haced una lista. No os digo que los matéis, porque si todo el mundo lo hiciera, no quedaría títere con cabeza, pero manifestad vuestro odio.

Odio a Bush! Odio el fin que justifica los medios! Odio la censura! Odio las corridas de toros! Odio al orden establecido! Odio el orden! Odio a Bryan Singer! Odio el chill out! Pero sobre todo, odio a Joe Quesada, Joe, mereces morir!!!

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