lunes, 2 de febrero de 2009

CLASES DE PROTOCOLO DE TITO XIMI: Paseando

(El blog de Ximi recuerda a sus lectores que todas las opiniones reflejadas en los posts han sido impuestas mentalmente en la (ya de por sí) retorcida mente de Ximi por un extraño yeti de color morado que baila la Macarena y que hace tres meses secuestró al autor)

Hola, hola, hola, frikis saltarrizos. Continuamos con las clases de protocolo, en las que sois instruidos para vivir de un modo más digno la vido que os ha tocado llevar a rastras. Hoy vamos a hablar del comportamiento en la calle:
  1. Como ya he mencionado en alguna ocasión, la ropa está sobrevalorada. Es de gente culta el ir desnudo por la calle, sin taparse para nada las vergüenzas (que no lo son en absoluto, por muy micro que tengas el pene o por mucho que se parezca a una tarta). También existe la variable "Gabardina en puerta de colegio" de la que hablaremos otro día. En invierno se premite usar bufanda, guantes y calcetines.
  2. Todos somos gente inteligente, nuestras ideas merecen ser escuchadas incluso por aquellos que no leen blogs en internet, así que recomiendo insistentemente que todo lo que se os pase por la cabeza lo digáis en alto mientras camináis. Ejemplo: "Debería ir, porque me pone mucho, es muy tonta la hija de puta, pero joder, menudo par de tetas tiene la muy zorra", también en su variable femenina "Es super mono, pero dicen que está saliendo con Nati y es un poco capullo, aunque por lo que se la va a dejar, jo, creo que me estoy enamorando. Ojalá la pisara un camión, a la hija de puta retrasada de la Nati".
  3. No conocemos a la gente de nuesro entorno, por eso es muy eficaz para conocer gente gritar mientras se pasea. Cuando paséis al lado de una anciana, o una chica/chico que os interese de un modo sexual, o de un niño, podéis gritar a pulmón abierto lo primero que se os pase por la cabeza, cuanto más violento y ultrajante, más risas. Ejemplo: "Te viá rajar, cabrón de miellllda!!", o quizás un sutil "Me voy a follar a tu madre con una trepanadora eléctrica, hijo de la gran puta!!". Creedme, las risas están aseguradas...
  4. Las pancartas de protesta están muy olvidadas hoy en día, es muy gracioso ver a alguien por la calle que ponga "Odio a los negros", tal y como pudimos comprovar en la Jungla de cristal 3: La venganza, pero hay muchas variables, como "Pega a tu mujer" o "La homosexualidad es cosa de maricones", que harán las delicias del lector que os recompensará con abrazos y posiblemente os la casque en plan extremo (u os meta un puño).
  5. Es de muy buen gusto ir armado hasta los dientes mientras se camina por la urbe. Una AK-47 impone respeto, y un bate de baseball con una katana incrustada en la punta es un instrumento perfecto para entablar amistad con un desconocido. Las ristras de granadas también ayudan y cuando tengáis ocasión, podéis lanzarlas a una parada del bus llena de ancianas y ver como saltan por los aires y les quitarés de encima cincuenta años (y un brazo, las dos piernas, el intestino grueso, la mandíbula, etc.).

Si seguís estos consejos, todo en la vida os sonreirá, y seréis mucho más felices caminando por vustra ciudad. Eso si, a la mia no os acerquéis, no quiero ver a gente extraña haciendo cosas raras en mis calles.

8 comentarios:

Nimendil dijo...

Si, recuerdo la última vez que me paseé por la calle desnudo, envuelto en cananas y ristras de granadas y blandiendo un machete...

A todo el mundo le encantó, en especial a unos señores con uniformes azules. A esos les gustó tanto que incluso quisieron llevarme con ellos. Pero al final les dí esquinazo, con esta gente rara nunca se sabe.

Ximi dijo...

Lo mejor con los esbirros de papá pitufo es usar las ristras de granadas. Si tienes problemas para conseguir más, te puedo presentar a unos vecinos míos muy simpáticos con barba y turbante que me las dejan a precio de coste...

Jeral dijo...

Oh, recuerdo cuando hice eso en el colegio. Qué recuerdos! Cuántas niñas gritaban emocionadas al verme! Desde esntoncers vivo en este spa, donde todo es blandito, el piso, las paredes y me han puesto una hermosa camisa que se ata a la espalda para que no tenga que cansarme y hagan todo por mí.

Ah, ya me traen mis caramelos.

Ximi dijo...

Joder Jeral... Después de tanto tiempo hablando... ¡Y aún resultará que vivimos en el mismo sitio!!

Jeral dijo...

A ver, golpeo la pared con la cabeza. Oyes de qué color son mis ojos?

Ximi dijo...

Oh, si, si! Oigo algo... como golpecitos... Pero suenan como muy flojitos... Iré a bajar el volumen de las mandarinas...

Jeral dijo...

Es que golpeé con la cabeza de arriba, pera que la golpeó con la otra.

No bajes el volumen de las mandarinas que esa pintura me gusta.

Ximi dijo...

Pero están todo el día saltando, y asustan a los zapatos...