martes, 24 de febrero de 2009

ODIO: JODIDAMENTE VIEJO

Odio hacerme viejo. A ver, sé que no soy viejo, pero bien cierto es que estoy envejeciendo, los años pasan y eso se nota. Adquieres responsabilidades, te toca madurar, tienes que pagar las letras de un coche (y la vida en general), levantarte todas las mañanas para ir a trabajar tampoco es una afición demasiado valorada (aunque últimamente casi es un lujo poder hacerlo), ya no puedes jugar a baloncesto cinco horas seguidas, coño, no puedes ni subir las escaleras sin sofocarte (only for all the live smokers), pero sobretodo noto que me estoy volviendo un carca.
La gente jóven, los chavales que habitan los mismos ambientes que habité yo a su edad y no respetan a sus mayores. No conocen los grupos de música que escuchaba yo, no beben lo mismo que se bebía entonces, joder, hasta las drogas han cambiado. Han cerrado bares pero no han abierto otros, el mundo entero ha cambiado y no me dí cuenta de que pasaba. Pero no solo en mi vida como civil, el ámbito friki ha girado totalmente, se ha vuelto loco. Cada vez me gustan menos las histórias que se publican, el cómic americano ha vambiado, el japonés ha cambiado, y una nueva generación de lectores se ha hecho con el poder. Asumámoslo, ahora mandan ellos.
Más de una vez me sorprendo pensando: "Yo a su edad molaba más" o "Hacía más por esta u otra causa". No sé si es cierto (porque el concepto que tengo de mí siempre ha sido bastante bueno, tengo un ego que no cabe en la misma habitación que yo), pero eso me parece. Mis inquietudes han cambiado. El vil dinero manda ahora en mi vida (antes no tenía tanta importancia, vivía a mi ritmo...
Pero lo peor es ver como gente que creció conmigo, gente que lo descubrió todo conmigo no ha crecido. Eso es lo único que me alivia. Veo a aquellos que eran mis amigos (no todos, por supuesto) jodidos, los veo metidos en mundo en los que es mejor no meterse (ya me entendéis), no han evolucionado, viven en su propio mundo esperando a que pase algo, y si no pasa les da igual. Eso me da pena.
Yo por mi parte, sigo soñando con cambiar el mundo, pero tengo que hacerlo mientras conduzco hacia mi trabajo, para ganarme la vida. Y me sienti impotente, antes podíamos cambiar el mundo, antes teníamos la fuerza de la juventud y las inquietudes propias.
No soy viejo, pero joder,que viejo me siento. ¿Dónde está mis amigos? La gente con la que me sentaba en un banco a beber, fumar porros y decidir cómo íbamos a cambair el mundo. ¿Dónde coño se han metido, y dónde cojones estoy yo?


3 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

me pasa algo parecido, y con frecuencia sale algún comentario al estilo de "estos chicos de ahora están en nada" o algo así.

Jeral dijo...

A mi también y eso que apenas he cruzado los 25. Pero la juventud de ahora parece vivir tan aprisa que me hacen sentir viejo. Aunque también me hace sentir bien darme cuenta que puedo apreciar las cosas a un nivel que la pendejada ni siquiera se imagina.

Ya lo dijo a Quino a través de la sabia Mafalda: "Hay que apurarse a cambiar el mundo antes que el mundo lo cambie a uno."

Ximi dijo...

Ya, claro, envejecer suele comportar madurar, evidentemente no puede ser todo malo. Pero el día que escribí eso estaba un poco de bajona... Ya sabéis, odiando y todo eso...