miércoles, 1 de abril de 2009

MÁRKETING

Una vez estaba un vendedor diciendo:
¡Pastillas para la felicidad!
Un señor las compra y dice:
¡Pero si estas son aspirinas!
Y el vendedor le dice:
Pero si me las compra, me hace muy feliz a mí.

1 comentario:

Jeral dijo...

Y después el hombre dejó de vender aspirinas e inició una carrera como publicista de Danone.