viernes, 5 de junio de 2009

LA CRÓNICA XIMIANA DEL SALÓN (extremadamente larga e intrascendente)

Bueeno... Vamos a hacer un poco de crónica del Saló de BCN, que es costumbre y eso, ya sabéis que soy un tío muy tradicional y estas cosas no me las tomo a la ligera...

Fuí con mi primera dama, Sònia, el día elegido fué el sábado (era el único que me iba bien por temas que no vienen al caso y aunque vinieran lo los comentaría porque os da igual, cotillas!) y fuimos en tren desde Cunit (mi chica tiene allí un apartamento). Llegamos a la hora de apertura y nos metimos para dentro. La experiencia de otros años me decía que tendría que ir con las entradas de casa (la primera vez que fuí a un salón de còmic me comí una cola de tres horas para entrar, hoy no la haría), no obstante, no vimos demasiada gente, la cual cosa nos puteó bastante porque las entradas en taquilla eran más baratas, pero no pasa nada, vamos para adentro.

Eso era una maravilla. Apenas había gente, así que decidí hacer ya las compras que tenía previstas y así luego, cuando se pusiera a rebosar no tendría que abalanzarme sobre los stands para poder pillar algo. Lo primero que me compré fué la colección completa (hasta el momento) de Los muertos vivientes de Kirkman (una buena compra, aunque la rotulación de los primeros es más horrible que Carmen de Mairena rebozada en mierda), luego me fuí hacia el stand de Planeta a comprar algunas cosillas y vi que había una cola de tres pares de cojones, así que pasé de ponerme para entrar en un puto stand y hice mis compras por ahí (luego comprendería que la cola era porque hacían un 5% de descuento)... A las 12 de la mañana ya había comprado todo lo que tenía previsto (y algunas cosas más) y me habían regalado un cómic de escenas de matrimonio (que ya no sé dónde está). Fuí a ver a Patrick Firsch (en la visita que le hago todos los años) y le compré el último sacacuartos que ha sacado, me lo firmó y dí un par de vueltas más (ví la mitad de las exposiciones).

Me gustaría comentar que en un momento dado, un chaval con el pelo largo nos tiró una foto a mi novia y a mí y salió corriendo hacia su grupo de amigos, que se pusieron a flipar con la foto mientras nos señalaban y nos observaban entusiasmados. Me gusta suponer que nos vieron las camisetas de SAMARITANO que llevábamos y eran fans, si es así, no sé porqué coño no dijeron nada. Amigo, si estás ahí, manifiéstate!

A las 13:30 yo ya estaba canino, porque no había desayunado, así que convencí a Sònia para ir a comer y nos fuimos a un bar con menú que estuvo bastane bien (y menos mal que fuimos pronto, porque enseguida se llenó frikis con pintas raras). Después de un carajillo, volvimos al salón a dar unas cuantas vueltas más. Este fué el rato más tedioso y aburrido del día, porque no sabíamos que coño hacer. Faltaba rato para que pasara nada de interés y nos amodorramos un poco, así que dimos una vuelta por la zona de los fanzines (siempre me recuerda tiempos mejores) y un tipo que había hecho un plagio de Fanhunter consiguió venderme uno (le dije que si encontraba uno bien grapado se lo compraba, y el cabrón lo encontró) y les compré un par de cosas a los de Chaparra Entertainment (después, Paco tendría envidia y iría también a por su ejemplar de "El judío radiactivo"). Me gustaría aclarar que para que yo compre un fanzine, el que me lo vende tiene que hacer, poco menos que vender su alma a bajo coste. Yo lo hice en su día, y me parece que los fanzineros de hoy están muy creciditos en sus stands. Así no os irá tan bien, muchachos...

No me gustan las colas, la odio. No sé cómo hay gente que puede hacer esas colas tan enormes para que un autor les firme un cómic. Sólo hice una, que fué en es stand del Jueves, para que el amigo Victor Rivas me firmara el ejemplar de Harry Pórrez que había comprado (y que ha resultado ser bastante divertido).

¡El Birras en acción!

Después me enteré de que El Birras (mi puto héroe) estaba firmando en el stand de los Fuzztoons, y para allá que me fuí de calle. Allí vi a Juanka Barranka y estuvimos hablando un ratete, en lo que el Birras llegaba. Patrick me invitó a una cerveza y por fin llegó el tipo más chungo de la historieta. Ídolo de millones y asesino de masas. Me escribió la dedicatoria "Aplastaremos a nuestros enemigos", que es la mejor dedicatoria que me han escrito jamás y nos hicimos una foto.

Entonces hablé con Paco, que me dijo que estaba llegando y que iría a la clase magistral de Jim Sarlin, y pensé que podría estar bien, así que yo también fuí.

La clase no estuvo mal (aunque el tipo tampoco dijo nada del otro mundo), pero a la que nos hubiéramos matado fría y lentamente era a la traductora. Que mala. Llegó a preguntar al público que qué estaba diciendo es señor ese, que no lo entendía. Se inventaba los nombres de los autores, y traducía lo que le salía de la punta del cipote. Un desastre, Starlin ya bromeaba hacia el final, decía lo que fuera y luego se dirigía a ella para decírselo en versión para tontos. Además, a esto se le sumó un gilipollas francés que hizo su pregunta en inglés para parecer más molón y no nos enteramos de qué coño decía y otro que dió una introducción de tres pares de cojones para acabar preguntando que con qué dibujante se lleva mejor. Esto súmalo al imbécil que tenía al lado diciendo que si con la cabeza todo el rato que hablaba Starlin para hacerse ver y que pensáramos que era una puta eminencia ¡Pues si tanto sabes, no vengas, cojones, que faltan sillas! Uff... Lo siento, me ha venido un ramalazo de odio...

Entonces fuí a mear (es extraño, porque no había meado en todo el día) y al salir me encontré con Katakraos (lo reconocí por la camiseta y porque se estaba follando a un dinosaurio) y tras una breve charla de "Eh, Katakraos, soy Ximi", "Oh, hola, Ximi", me sonó el teléfono. Era Jaume Estruch, que había llegado al Saló y que a ver si nos veíamos. Me preguntó que dónde estaba, yo le dije que saliendo del lavabo, y que ahora me iba a la quedada de bloggers me dijo que él también estaba a la salida del baño, yo dije que quizás había más de uno, se alteró y colgó. Me despedí del friki con barbas (que debió flipar un poco) y me dirigí a las taquillas, dónde habían quedado los bloggers frikis.

Apenas conocía a nadie (pero que sepáis que Edu Berganzo se parece a Don Mauro), y entonces decidí llamar de nuevo a Jaume, que, más calmado me dijo que venía para aquí. Así que nos vimos (yo me dejé el puto LOLfanzine que me coló hace unos años para que me lo firmara en casa). Su amigo no me causó ningún tipo de reacción ni opinión (de hecho no me acuerdo ni de su nombre ni de su cara). Hablamos mientras seguía a los bloggers al bar dónde íbamos a tomar algo. Jaume me explicó que había matado una mosca, le llamamos asesino y se fué igual que llegó: rápido.

Parte de mis sabias compras

Fuimos a tomar algo con los blogueros, hubo un conflicto con las sillas de la terraza, pero lo solventamos rápido (poniendo más). Estuvimos partiéndonos la caja con Paco y su amigo Fernándo hablando de cuando Conan le parte la cara el camello en la peli (algún día hablaremos de eso, no me imaginaba que tuviera tanta miga), y después de hacer que a Paco se le subiera el Bitter a la cabeza me dispuse a fumarme un puro. Por desgracia se ma hebía jodido en el bolsillo de la mochila, así que odié un poco, pero se me pasó enseguida. Entonces moví mi máscara (la tenía encima de la mesa, con el calor que hacía no había quién se la pusiera), y un sucio melenudo me preguntó con un marcado acento Gaditano (lo siento, chicos de Cádiz, no entiendo lo que me decís) "¿Esa máscara es tuya?", dije "Si", "¿Seguro?", "Si", "¿Shimi?", "Si", "Tío, soy Lograi", "¡Coño, el Luciérnago!"... Uno delante del otro y no nos habíamos reconocido (normal, por otra parte, ya que nunca nos habíamos visto). De repente se marchó unos segundos mas tarde. Me olí el sobaco (a veces huelo un poco), depués de comprobar que el motivo no era mi hedor, me pareció sospechoso que marchase justo después de conocerme... Lo tendré que investigar...

Sònia y yo tuvimos que marchar al cabo de un rato, así que pagamos nuestras cervezas y piramos. De camino nos encontramos con Azagra, que estaba tomado algo por ahí, y hablamos un poquillo sobre cómo había ido el salón.

Cogimos el tren de las 22:06 (a duras penas) y volvimos al hogar con la satisfacción del trabajo bien hecho y de haber pasado un buen día haciendo el friki.

Sólo quiero comentar una cosa más (ya lo dejo, que no veas si es larga la parrafada esta). Vi a muchos otakus imbéciles (a los cuales cada día odio más, de verdad) con carteles de "Regalo abrazos". Os juro que el año que viene voy a ir con un cartel en el que ponga "Como me toques te parto las piernas". A ver quién más se anima...

Pues eso es todo. Una crónica del salón como Dios manda, sin apenas comentar los problemas de organización, la mala distribución del espacio y lo escondida que estaba la exposición de Jim Lee. Espero que el año que viene pueda llevar cómics de SAMARITANO para colárselos a los incautos.

5 comentarios:

Nacho dijo...

Aaaaarrrghh!! Tío que cubrecama más horrible tienes. Me recuerda a uno que tiene una tía mía solterona en su casa desde que yo tengo uso de razón (ayer, o anteayer, creo ¿o en verdad no lo tengo?).

Al final tanto leero a todos lo genial que es el Saló voy a tener que volver a ir un día de éstos. Total sólo llevo unos diecipico años sin ir...

Saludos!

Lograi el Luciérnago dijo...

Nah, no pasa nada con nuestro acento... es nuestra respuesta a la manía que tenéis los catalanes de hablar en catalán delante nuestra xD
Perdona que nos fuéramos al oler tu so... digoo... tan pronto, pero también teníamos que coger un tren (y un metro), y supongo que mi berrido "¡Hente, me piro, tal'año que viene! ¡A Shupal'la!", no llegara a tus oídos...
¡Ya el año que viene, si eso, con eso que conozco tu cara...! :p
(Por cierto, gracias por lo de "sucio melenudo", pero luego me duché, ¿eh? :P)

Nimendil dijo...

¡Por las peludas pelotas de Crom y las barbas retorcidas de Odin! ¡El Birras en persona! Joder, ¿por qué a Madrid nunca vendrá gente de ese nivel? No hacen más que traer pachecos y cosas de esas pero nunca al gran Birras. Que bueno. Y el tipo este de Cadiz no se entera, que dijo en su crónica que Patrick no estaba. Tsk, tsk...

Ximi, yo si fuera tú, esa foto la enmarcaba y la colgaba en la pared de honor.

Lograi el Luciérnago dijo...

Ya ves... y eso que me jarté de buscarlo...
Oye, pues yo a Pacheco le eché de menos este año... que al cabrito ya le he visto dos veces y todavía no le he sacao un dibujo... y eso que somos casi paisanos...

Angel "Verbal" Kint dijo...

Pues seguro que alguien se acerca a que le partas las piernas...que la gente es así!