martes, 11 de agosto de 2009

SUPERBIA 3

Saludos, frikis sueltarraspas, continuamos con esta serie limitada que tantos os apasiona, os prometí que hoy os hablaría de cómo conocí a Ronald Reagan y eso voy a hacer, estad preparados.

Orín llevaba tiempo quedando con nosotros (al final lo enviaríamos a tomar por culo, pero esa es otra historia que ya os contaré), y un día quedamos en mi casa. Recuerdo que ese día me regaló un póster de los Fuzztoons que aún tengo colgado en mi cuarto (aunque esto no viene al caso), la cuestión es que bajamos a la calle para ir a tomar algo, y cuando cruzamos la calle, apareció un hombre y m epidió un cigarro. Era un hombre con un aspecto extraño, no era muy alto, grueso, con el pelo negro y la piel morena, aparentaba unos cuarentaytantos largos, y tenía una gran berruga en la nariz. Tenía la mirada perdida y hablaba muy rápido, casi no se entendía lo que decía.

Total que le dí un cigarro (por aquel entonces yo tenía bastantes problemas con unos gitanos a los que no les dí un cigarro y por los que luego no me dejé atracar, así que lo último qu equería era otro pirado intentando apuñalarme por la calle), y entonces llegó la primera parte de su monólogo. Lo haré lo más ajustado a la realidad que pueda, aunque si algún día me encontráis, pedidme que os lo imite, que da mucho más miedo que por escrito. Está tal cual me lo dijo, sus palabras no se me borrarán nunca:

"Ronald Reagan, Ronald Reagan... Ronald... Yo soy Ronald Reagan, presidente, Ronald Reagan, que fué actor, Ronald Reagan, Ronald Reagan. Gracias, Reagan... Yo soy."
Ante esta gran revelación, llegué a dos conclusiones: Que este tío estaba como una puta cabra y que yo era su mayor fan, así que le dí otro cigarro de propina y me dispuse a marchar. Entonces me agarró del brazo y me pidió fuego. Se lo dí. Lo que pasa es que el tío se intentaba encender los dos cigarros uno encima del otro y no pudo, así que lo dejó estar y, mirándome muy serio me dijo:

"Estudia, Ronald Reagan, estudia medicina... Yo soy Ronald Reagan, no sé si ha muerto ya, Ronald... Reagan. Tienes que estudiar y hacerte médico para curarme... Reagan... Me van a disparar... Ronald Reagan"

Bien, yo ya estaba jiñado, en cualquier momento, este tío iba a sacar una navaja y nos la iba a clavar el ojo... Aún así, la curiosidad me pudo y le pregunté quién le iba a disparar. La respuesta fué la cosa más inquietante que he oído nunca, totalmente serio, me dijo:
"Hay cuatro centinelas, dos, me roban el coche, los otros son unos borrachos... Beben Vodka... El centinela me disparaá en la tripa y voy a morir, pero tú me vas a a salvar porque eres médico... Ronald Reagan, Ronald Reagan... Reagan..."

Entonces, ante nuestros atónitos ojos, este hombré marchó caminando hacia la bruma leridana dejándonos con un palmo de narices y dos cigarros menos.
Un par de años lo ví otra vez, liándola en un bar. Me alegré de que no se lo hubieran cargado, porque yo sudé de estudiar medicina...

¿Qué que tiene que ver todo esto con Orín? Bueno, estaba allí, y cuando marchó, después de quitarse la cara de jiñao que metía nos intentó explicar todas las patologías que sufría Ronald Reagan y un montón de psico-gilipolleces qu eno nos interesaban (más que nada porque se las estaba inventando), así que sudamos de él...

La verdad es que me apetecía contaros la história (tendríais que haberlo visto, de verdad), espero que os haya parecido, al menos, extraña. Y descartad las teorías de que el tío iba drogado, yo he visto a tíos drogados de todo tipo (una vez vi a uno meterse una ralla de 20cm de bolitas de forespán), y este tipo lo que estaba es ido de la olla.

En la próxima entrega hablaremos un poco más de este señorito (Orín, no Ronald Reagan), así que hasta entonces... Pues habrá otras cosas... Tampoco os podréis quejar mucho...

5 comentarios:

Lograi el Luciérnago dijo...

Hmmm... eso ha destapado en mi mente mi asombroso viaje con Juan, el Boxeador...
Tal vez un día lo ponga en mi blog...

PrrrK_03 dijo...

JO... yo quiero conocer más aventuras de Reagan... ¡Tire el muro abajo, Gorbachov! ¡Tírelo!

Álex Esteve dijo...

Hay mucha gente interesante en el mundo.

Donde yo vivia antes había un mendigo que siempre llebava un casco. Pues un día nos lo encontramos chillandole a una pelicula de romanos. Muy raro todo xD

Goku_Junior dijo...

Al principio ha sido surrealista, luego ha dado cague y luego ha vuelto a ser surrealista xDD. A mi lo maximo que me han dicho los mendigos y/o gentuza varia por la caye es "dame argo!".

Luego está la historia con aquel gitano que me arrinconó entre dos coches pidiendome dinero y diciendo que luego me daría maría para compensarme... ¡aún estoy esperando! ¬¬

Conner Kent dijo...

ya te vale, mira que me lo podrías haber imitado esta tarde, y ahora tengo que esperar ¿cuanto? tres meses? cagontó! XDDD