lunes, 2 de noviembre de 2009

ODIO! Gilipolleces patrióticas (hablo de Halloween)


Me jode mucho cuando veo que las dos españas (me refiero a la roja y a la azul) sólo se ponen deacuerdo en algo totalmente idiota. Pasa con Navidad, pero pasa sobretodo con Halloween, me explico:

Cuando se acercan estas fechas, un montón de idiotas se rasgan las vestiduras porque a los chvales (y no tan chavales, ojo) les da por disfrazarse y hacer el garrulo por las calles. El problema en sí no es la actividad, sinó la imposición de una tradición. Hablan de globalización, de control de masas, hablan de la influencia yanki en nuestra idílica sociedad de mierda, pues bien, yo digo: "Para esto, adelante!".

Todo lo que hacemos es responsabilidad nuestra, ni más, ni menos, por eso cuando dicen que el ir alcoholizado cuando alguien maltrata a su mujer (o marido, no quiero ser políticamente incorrecto) es un atenuante y rebaja la condena me cago en dios, porque pienso: "Coño, no haber bebido, que nadie le ha obligado a tomarse catorce copas de más, al igual que nadie le ha obligado a ser un/a maltratador/a hijo/a de puta/o", pues lo mismo digo en este caso, que ya me estaba yendo por las ramas. Esta sociedad española tan molona que tenemos está adoptando poco a poco la costumbre de disfrazarse cada 31 de octubre para liarla por la calle o dar la nota en los bares. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. A mí, no me molesta, todo lo contrario, lo encuentro divertido, además, disfrazarse es algo que mola mucho, aunque yo en este caso no suelo hacerlo, y no veo ningún problema en que la gente se ponga deacuerdo en hacerlo un día en concreto, porque, admitámoslo, lo de llevar flores al sitio dónde escondemos a nuestros cadáveres no es algo especialmente divertido, y lo de rezar nunca ha ido demasiado conmigo.

Tenemos miedo de asimilar costumbres foráneas que están bien, que pueden ser incluso envidiables, pero no tenemos problema en aceptar modelos económicos y políticos que dan asco y quejoden al ciudadano medio. Yo digo que me da igual que los regalos de navidad me los traigan un gordo o tres imbéciles, mientras me los traigan, que al final de eso se trata, de pasarnoslo bien nosotros, que ya hay quién lo pasa mal para que nosotros nos demos la gran vida.

La moraleja de todo esto es que vivimos acomplejados, nos tenemos tan creido eso de que los americanos son tan poderosos que creemos que pueden ejercer un poder real sobre nosotros. Creedme, no necesitamos a los americanos para comportarnos como unos putos muertos vivientes, y si eso es lo que somos, que mejor día para celebrerlo que el de Halloween?

Hasta mañana, frikis cascacimbeles!

3 comentarios:

Goku_Junior dijo...

El sabado sali de marcha disfrazado de monje con una barba a lo Gandalf y me lo pase de puta madre. Moraleja: Halloween mola y a quien no le guste que se aguante.

Jeral dijo...

Mientras la gente se divierta y no joda a nadie, adelante.

Hay cosas peores, como las corridas de toros, pero claro, como eso es tradición, nadie dice ni pío.

Dinorider d'Andoandor dijo...

al otro lado del gran charco ocurre exactamente eso mismo