viernes, 19 de febrero de 2010

DERECHO A LA VIDA... Y A LA MUERTE

El principal problema de estos temas no es la complicación en sí, sinó la dificultad moral de tomar una decisión. La moral, al igual que la ética no es algo implícito del hombre, sinó que se nos inculca desde pequeños tirando hacia un lado o al otro. Evidentemente, llegados a un punto elegimos (o no) la que más nos convence, pero no es otra cosa más que una limitación ineludible.

La lógica manda que si algo no sirve lo tires a la basura. La lógica manda que si el cuerpo de alguien no funciona es una gilipollez mantenerlo en conserva, por desgracia no todo es tan facil en esta sociedad en la que habitamos.

A mí me parece de ley que cada uno somos responsables de nuestras propias decisiones y que nadie tiene derecho a decirnos cómo debemos actuar, así que, si llegado el caso y en posesión plena de sus facultades mentales, alguien decide acabar con su vida, ni tú ni yo somos nadie para juzgarlo.

Evidentemente, el caso de los dementes es muy diferente. Alguien que no puede hacerse responsable de sus acciones no puede tener el control total sobre su vida. Si alguien ha desarrollado una personalidad en la que cree ser Superman, pues joder, no le dejéis saltar por la ventana, llevadlo a un centro, que lo mediquen y que se recupere si puede, y sino, pues a vivir en una planta baja...

El caso de las enfermedades terminales yo creo que e mucho más simple:

Este es un tema muy controvertido y al que se le dan muchas vueltas desde hace muchisisisisisimos años. La gente dice: "Es un tema complicado", "Para opinar tienes que vivirlo", y un montón de gilipolleces más que no vienen al caso. Yo lo veo muy claro, y por eso vamos a hablar hoy del tema, que ha vuelto a saltar a la actualidad después de esta noticia.Si tienes una vida de dolor y sufrimiento. Si te pasas las 24 horas del día agonizando, si para poder mantenerte un rato sin dolor tienes que meterte opiáceos hasta por el culo e ir más zombie que Kate Moss en Halloween, pues yo creo qu eno merece la pena seguir con la pantomima. Evidentemente, si existe una posibilidad de resuperación, por ínfima que sea, puede que te merezca la pena esperar algún tiempo, pero siempre a tu voluntad.

Si estás postrado en una cama sin ningún tipo de mobilidad y totalmente consciente te vas a volver loco. ¿Qué puedes hacer? ¿Ponerte una pantalla de plasma en el techo? A mí me parece que es perder el tiempo. Si no hay calidad de vida, no merece la pena vivir, eso está claro, y si tu vida se va a basar en mirar el techo y escchar el rollo de los que vienen a visitarte (si tienes la suerte de que te visiten, que hay mucho familiar hijo de puta), pues me parece que es mejor acabar con todo.

Aquí encontramos el primer problema, y es que si has tenido un accidente y te has quedado más vegetal que la dieta de un ñu, no has tenido ocasión de expresar tus deseos al respecto, y tiene que ser jodido que no te desconecten cuando eso es lo que a tí te gustaría, pero ver como te desconectan contra tu voluntad tiene que ser aún peor, así que supongo que lo mejor es dejarlo todo claro desde un principio por si las moscas.

Al final, como siempre, la decisión, en los casos de incapacidad, es de los faimiliares, parejas, amigos... Cabe esperar que se respete la voluntad de la gente en lo que respecta a sus vidas, por eso flipo con la iglesia, que por algún motivo no hace más que meterse en la vida de los demás.

Digo yo, que el ser cristiano es opcional, mal que les pese, así que no veo porqué hay que legislar tomándolos como referente, y es que si se desenchufa a alguien, el que va al infierno es él y no el Rouco Valela ese de los huevos, y lo mismo pasa con los gays, el aborto, los anticonceptivos y toda esa mierda que ditstrae al mundo de los temas verdaderamente importantes.

El suicidio es algo feo. Coño, la muerte es algo feo, que le vamos a hacer, pero creo que más feo es estar meando en un tubo sin poderte mover durante veinte años y que nadie acabe con tu sufrimiento. Y es que para qué gastar tanta electricidad para alguien que no hace nada más que sufrir... Si es que es ecológico y todo...

Yo estoy a favor de la eutanasia. Del todo. Si un día me pasa algo, por favor... Ayudadme a morir.

Os dejo con esta canción de ZEI, que ya he puesto con anterioridad pero que no está de más recordar, y es que es buena de cojones. Nos vemos la semana que viene, procurad no quedaros postrados en una cama durante el fin de semana...

2 comentarios:

Daniel Egido dijo...

Los católicos siguen luchando para que se imponga un valor objetivo a la vida (tienen terror a que sus vidas puedan no ser valiosas)
Y es una lucha completamente absurda; ya que el "valor" es algo subjetivo, y no sale de ningún otro lugar.

Lograi el Luciérnago dijo...

Muy bien dicho...