jueves, 18 de marzo de 2010

CANCIONES QUE MOLAN: 1968 (JOAQUÍN SABINA)

El Movimiento del 22 de Marzo de París, El Mayo Francés, la Primavera de Praga, revueltas en México y España y las revueltas obreras y estudiantiles por todo el mundo tuvieron lugar en 1968.

Tendemos a olvidar la história y son los genios y los poetas los que nos la recuerdan con vehemencia. En esta ocasión, Sabina nos canta una de sus mejores canciones, compuesta justo diez años después de las revueltas anti-imperialistas que se sucedieron en Francia.

Unos estudiantes se encerraron en la universidad, los obreros convocaron una huelga general que apoyaron más de 9 millones de franceses, Charles De Gaulle se reunía con sus generales para ver cómo solucionaba todo esto, y mientras tanto, soldados yankis arrastrados por su gobierno mataban "charlis" mientras esperaban volver en el "gran pájaro de la libertad".

Por desgracia, la democracia acabó por joderlo todo otra vez y el gobierno francés salió fortalecido de unas elecciones anticipadas. Es el poder del miedo al cambio, el miedo al progreso.

Os he dicho mil veces que sin riesgo no hay recompensa; estamos tan acomodados con nuestros culos sentados en cómodas butacas que no somos capaces de ver la cantidad de mierda que nos rodea, y esta canción de Sabina, este recuerdo de otrora una esperanza, no debe sinó animarnoa a movernos, a andar, a correr hacia la verdadera libertad, sin poderes superiores, sin coacción, sin represión, sin censura.

Afilemos nuestras plumas, carguemos nuestros lápices y, llegado el momento, salgamos a la calle a defender lo que, por derecho, es nuestro: el mundo.

Os dejo con la canción y su letra. Escuchadla tantas veces como haga falta, si no se despierta en vosotros una pequeña llama insurrecta, una vena de insumisión, os falta lo más importante que tenemos: la ambición del cambio.


Aquel año mayo duró doce meses
tú y yo acabábamos de nacer
y un señor muy serio moría del disgusto
en la primera página del ABC
los claveles mordían a los magistrados
París era un barrio con acordeón
Marx prohibió a sus hijos que llegaran tarde
a la dulce hoguera de la insurrección
la poesía salió a la calle
reconocimos nuestros rostros
supimos que todo es posible
en 1968.

Jean Paul Sartre y Dylan cantaban a dúo
jugaban al corro Lenin y Rimbaud
los relojes marcaban 40 de fiebre
se hablaba de sexo en la empresa Renault
dos y dos ya nunca más sumaron 4
sufrió mal de amores hasta Degault
en medio de Praga crecían amapolas
como un reto rojo al gris hormigón
la poesía salió a la calle
reconocimos nuestros rostros
supimos que todo es posible
en 1968.

Pero no pudimos reinventar la historia
mascaba la muerte chicle en el Vietnam
pisaban los tanques las flores de Praga
En México lindo tiraban a dar
mientras Che cavaba su tumba en Bolivia
cantaba Masiel en Eurovisión
y mi padre llegaba puntual al trabajo
con el cuello blanco y el traje marrón
si ahora encuentro aquel amigo
leo en el fondo de sus ojos
que ya se secaron las flores
de 1968.

Los cuadros hicieron huelga en los museos
París era rojo, San Francisco azul
un vagabundo fue elegido alcalde
y la Sorbona estaba en Catmandú
sobreviva imbécil! es el rock o la muerte
beba coca-cola, cante esta canción
que la primavera va a durar muy poco
que mañana es lunes y anoche llovió.
si ahora encuentro aquel amigo
leo en el fondo de sus ojos
que ya se secaron las flores
de 1968.

1 comentario:

Álex Esteve dijo...

Necessito algo más enérgico para desperar pasiones. O eso, o que yo ya tengo el espiritu lebantao' y esto es para los que aún no ven nada.