lunes, 15 de marzo de 2010

MEMORY TRAINING RESACOSO


Tras una borrachera, y no me refiero a un pedo moderado, ni a coger el puntillo con unas birras, ni a desinhibirse un poco con un par de cubatas, estoy hablando de litros y litros de alcohol corriendo por la sangre, de una intoxicación etílica digna del propio Jesucristo, estoy hablando de la madre de todos los pedos, de una trompa descomunal, de esas que hacen que al día siguiente te vayas por la pata abajo al levantarte de la cama. Una de esas que te hacen creer que si te duermes boca arriba te vas a ahogar con tu propia pota, llega lo que la ciencia ha tenido a bien en llamar una resaca de tres pares de cojones.

La cabeza no te responde, tu boca sabe igual que el cenicero de un club de streptease el día del 2x1 y te preguntas cuantos paquetes de tabaco te debistes fumar ayer, asegurándote a tí mismo que no pudieron ser más de dos, aunque los cálculos te fallen. Tus rodillas están destrozadas aún sabiendo que ni quieres ni sabes bailar y que es imposible que caminaras tanto o que te estuvieras tanto rato de pie. Tu estómago te odia y te lo hace saber con unas breves y periódicas señales biliares que te hacen plantearte seriamente ir al hospital a ver qué cojones pasa. Tu oídos tienen un extraño y constante zumbido que no te deja pensar y estás lleno de magulladuras que no recuerdas haberte hecho.

Entonces llega la reconstrucción de los hechos:

Estabas con tu colega en un kebab a eso de las 10:00 y una vez tesminastes de cenar fuistes a tu bar favorito a por unas birras (o lo que cayera) con la intención de pasar un rato agradable, allí cae el primer cubata. Es cierto que sólo te pides una cocacola, pero has sido lo suficientemente astuto como para rellenar tu petaca con el mejor whisky que tenías en casa, así que los primeros te cuestan dos euros, además, el camarero te conoce lo suficiente como para encima ponerte un limón y removértelo.

Coño... Ese negro viejo de Mali que siempre te da el coñazo estaba allí... Y efectivamente, te lo dió. En cuanto te acabas la bebida y después de despachar a ese pobre hombre (que no puede ni con su alma en pena) te vas al bar de al lado. Hoy es el día del estudiante, cubatas a 3€, birras a 1€, chupitos a 1€. Recuerdas que el vodca caramelo está que te cagas, te comentan que los cubatas con Negrita también son a tres, las birras a un euro son tan tentadoras... Hoy vas a pasar de calimocho... Con estos precios el delito es no privar.

Ya vas lo suficientemente fino como para aguantar lo que te echen, así que vuelves al bar de antes y el viejo Bachary les está dando la vara a otro par de ilusos que pasaban por ahí. La máquina del Trivial siempre es un reto, allá que te vas.

Registras las tres mejores puntuaciones mientras una tia se pone a tu lado ymientras apoya las tetas en tu brazo te da la brasa, la despachas diciéndole que si no vé Perdidos no te interesa su compañía de la forma más cruel posible (tienes novia, puedes permitirte ese lujo), se va y entonces tu colega tiene que ir al baño. Justo antes de que se mueva hacia allí, un gilipollas con pinta de imbécil se le cuela acompañado de la pava del culo guay que te había señalado antes. Tardan, y tardan, y tardan... No puede esperar más, así que le pega una sonora patada a la puerta. Tú te animas, y como llevas botas de punta de acero metes aún más ruido. Cuando sale es soplapollas sale rebotado y se enfrenta al pobre erasmus alemán que no sabe de qué va la cosa, reconoces tu culpa, tu colega también, se va cabreado. Tu colega entra en el baño y el imbécil le pega una patada a la puerta. Cuando tu amigo sale, pregunta quén ha sido y cuando se lo dices, tienes que frenarlo para que no le parta la cara. Es gracioco.

¡Coño! ¿Las 3:30 ya? Parece que hoy no hay fiesta privada, nos mandan a tomar por culo. Tu colega te dice que él se tendría que haber ido ya a las 2:00, que marcha para casa, tú le dice que pasa de dormir, que estás muy animado. Le dices que es tu amigo (te sale del corazón) y decide acompañarte u rato más y te cuenta no sé que mierdas del alcalde. Vámonos a la discoteca para jipijos, que allí siempre conoces a alguien.

Tres euros de entrada con consumición, está bien, te tomas un para de birras más, un par de cubatas más... Ya has perdido la cuenta. Te la suda. Vas a mear y bajas a la pista dónde están tus amigos skins. Dos de ellos han ligado, uno tiene la novia en casa... Ten amigos para eso... Jodre, si... Ahora lo recuerdas... Si que bailastes, maricón, debias de ir bastante pedo para bailar esa mierda de música y encima pasártelo bien. No eres ni la sombra de lo que eras. Alguien te pasa un cigarro. Lo pruebas... Lo vuelves a probar. Te ha gustado... Así que le das otra calada... Tu amigo también querrá.

Joder, han abierto las luces, suena la BSO de Dragon Ball, eso solo puede significar una cosa: Más te vale pillarte una birra para el largo camino a casa o te vas a tener que joder. No te venden la birra, menuda putada, te cabreas y te dicen que lo lamentan. Te la suda, esta noche todo el mundo es tu amigo.

Son ya las 5:30 y suena retirada. Te despides de los skins, que se van a mojar y te vas con tu colega, que vive cerca de tu casa, te acompaña el skin con novia, que es un tío majo y también vive por allí.

La caminata es larga, así que a mitad decides hacer un alto para orinar. Cinco minutos después la guardia urbana te está pidiendo la documentación y pegándote la bronca. Tú no te habías dado ni cuenta de que eran las fuerzas del orden... Coño, que no fueran de paisanos... Van de sobrados, te ríes de ellos sin que se enteren, los odias... Sólo te piden la documentación a tí, el de las pintas raras, eso te jode aún más, pero prefieres acabar rápido y dormir en casa. Veinte minutos después eres libre de seguir tu camino. Comentas la jugada, con tus colegas y los dejas en casa. Los últimos trescientos metros los haces solo, te da tiempo como para que los mossos de esquadra te detengan y te pidan la documentación por sus huevos. No te dan motivos, aunque sabes cuales son. Te jodes y callas, es lo que hay.

Antes de irte a dormir pasas por la gasolinera que hay al lado de tu casa y te compras un snwich de pollo, te va a venir bien. Subes haciendo el menor ruido posible, te quitas las botas como buenamente puedes y te tumbas en la cama. Mientras te relees el All Star Superman te comes ese sandwich de pollo que te sabe tan bien como el coño de la Virgen María. Terminas, son las 6:50 y te duermes, te cuesta un rato concentrarte lo suficiente como para desconectar. Cierras los ojos, suena el despertador, las 7:00...

Mierda...

Hoy es viernes, tengo clase a las 8:00...

Encima, luego recuerdas lo que te dijo tu colega... Pierdes toda la puta mañana porque ha ido el alcalde a dar una charla...

Maldita resaca...

1 comentario:

Sònia dijo...

Et vas emborratxar?
Noooooo.... ¬¬

Puto mentider.