miércoles, 7 de abril de 2010

ODIO! ¿QUÉ COJONES ESPERÁBAIS?

¿Qué cojones os esperábais? ¿Esperábais algo justo? ¿Algo digno de ser recordado? ¿Acaso esperábais un final menos que trágico? Y no sólo un final; también un principio y un entreacto.

Hoy la humanidad me ha vuelto a sorprender. Seguro que ya habéis visto el vídeo ese en el que militares americanos matan sin ningún tipo de remordimiento a un grupo de periodistas, a niños, a una furgoneta de rescate. Seguro que la mayoría de vosotros os habéis indignado. A muchos os habrá revuelto el estómago ver esa snuff movie mientras comíais o cenábais una, otra y otra vez. A pocos os habrá sorprendido ver cómo el morbo se vendía por televisión y muchos os habréis quedado a mirar. Yo me he quedado. He visto. Y no he aprendido nada nuevo.

En todo caso, la experiencia me ha servido para comprobar y demostrar una vez más que Marx estaba equivocado. El ser humano no es bueno, el ser humano es ingenuo y manipulable. Pon un arma entre jóvenes americanos podridos de patriotismo exacerbado y falsos ideales vestidos de neoliberalismo, envíalos a un territorio con suficientes recursos naturales como para ser considerado "territorio enemigo". Enséñales a matar. Enséñales a disfrutar matando. Pero descuida, no será necesario que les enseñes a distinguir entre un arma de fuego y una cámara reflex. No les enseñes a distinguir entre un periodista suicida y un terrorista suicida. No te va hacer falta hablar con ellos de ética o derechos humanos, no creas oportuno hablarles sobre el diálogo o la comprensión. Inyéctales una gran dosis de sadismo, una pizca de arrogancia nacionalista y un buen puñado de racismo y prejuicios para hacer un buen soldado. Asegúrale que matando va a salvar vidas, miéntele. Miéntele igual que vas a mentir al mundo, y será facil, terriblemente fácil, porque el mundo prefiere mirar a otro lado mientras ocurre la barbarie.

Los muertos son árabes, los muertos son musulmanes, los muertos son iraquís. Son terroristas, no merecen vivir. Cuando muera un soldado americano, cuando muera un soldado europeo, un soldado español nos vamos a llevar las manos en la cabeza. Esos héroes en misión humanitaria armados hasta los dientes tienen una vida con un valor mucho más obvio que la del enemigo. Sólo son moros, son terroristas. Debemos imponerles este sistema mierdocrático que nos hace lucir tanto el pelo.

No obstante sois vosotros los que llegasteis allí con tanques, con aviones, con carros de combate. Dictasteis la ley marcial. Derrocasteis al dictador. Enhorabuena. "La democracia debe ser implantada" decís llenándoos la boca de demagogia barata, a sabiendas de que ése es el único sistema que os va a favorecer. Derrocasteis al mismo dictados al que ayudasteis a llegar al poder mientras lloráis por a perdida de miles de vidas americanas, de miles de vidas occidentales, de miles de vidas blancas.

Lo peor de todo es que vais a seguir haciéndolo, os vais a seguir aprovechando del sistema corrupto, del sistema del que nos obligáisa formar parte. Os vais a aprovechar de esta democracia de postal a la que nos tenéis sometidos y en la que cada cuatro años nos obligáis a elegir entre los dos títeres que habéis puesto en el escaparate.

"A falta de pan buenas son tortas", dicen algunos. Yo quiero el pan. Estoy harto de la manipulación, estoy harto de ser un necio más que no ve más allá de su propia bandera. Estoy harto de ser un muñeco de palo en un mundo de Barbies y Kens. Harto.

Soy un fósil, mi corazón debe de ser negro, mis entrañas deben de estar empañadas por el hollín acumulado de tantos años de bigmacs y jesucristos, de banderas y urnas, de leyes y dictaduras. Hoy he visto morir a casi veint epersonas y ni me he inmutado. he oído cómo los asesinos de jactaban de tal situación, he oído como culpaban a los padres de los niños a los que habían matado del asesinato que ellos habían cometido. Y me he quedado a mirar. me ha quedado a mirar y no me he sorprendido, no me ha afectado, no me ha puesto los pelos de punta tal y como me pasaba años (muchos años) atrás. Solo he sonreido y le he preguntado al mundo "¿Qué esperabas?", "¿Qué coño esperabas? ¿Que esta vez no nos mintieran? ¿Que en esta ocasión no vendieran sus ideas trasnochadas a cambio de treinta monedas de plata?".

Hoy el mundo no me ha decepcionado. hoy el mundo se ha mostrado tal y como es: frio, hostil, despiadado, malvado.

Y mientas tanto no puedo dejar de pensar... ¿Qué tal la Pantoja?

La idea inicial era poneros el vídeo de la masacre y la vergüeza, pero creo que es mejor oír lo frustado y arrepentido que está un asesino al volver de su jornada laboral en este vídeo que vi en el blog de Goku_Junior:


3 comentarios:

Álex Esteve dijo...

Genial entrada Ximi.

No sé que más decir ahora...

Goku_Junior dijo...

Gran post, has estado genial.

Yo intento ver este video un poco más positivamente, almenos el chaval ha visto la luz y ahora comparte su experiencia o eso me gusta creer.

Lograi el Luciérnago dijo...

Amén...