miércoles, 21 de abril de 2010

SINVIVIR



Hay épocas en las que la vida te parece una puta mierda. A ver, la vida es una puta mierda SIEMPRE, pero hay ocasiones (ciclos, me gusta decir a mí) en los que más que una puta mierda parece una condena.

Siempre he sido una persona bastante empática, algo que me ha dificultado mucho el curtirme un caracter como el que tengo (soy el tío al que le suda la polla lo que quiera que me tengas que contar), aunque éste también ha ido surgiendo por sí solo, no es algo que tuviera premeditado. Seguramente, si por mí fuera sería un tipo encantador que cae bien a todo el mundo y que las ancianas adoran, pero no puede ser todo, así que me conformo con no ser un completo imbécil (presumo, vaya). Lo que pasa es que cuando alguien cercano a mí tiene algún tipo de problema, por más que intento no involucrarme (escarmentado me hallo desde tiempo ha) acabo metido de una forma u otra, y en caso de no hacerlo me siento más miserable que el puto Peter Parker después de mentir a Tía May, así que esta es una batalla que probablemente no gane nunca, aunque prefiero ser un espectador objetivo que una víctima de la situación.

Por otra parte, mi situación financiera ha sufrido tal golpe que voy a tener que venderme los calzoncillos y los imperdibles de las oreas. Ha sido repentino (aunque no se pueda decir que no era previsible, levo sin trabajo casi un año, dejé de cobrar el paro en enero y vivo de dar conferencias sobre el cómic... Mi vida laboral es más penosa que el patinaje artístico... La cuestión es que ya no puede hacer con Sònia el viaje que queríamos por este tema, y el vaje que acabamos haceiendo fué lo que me acabó de hundir. Pero mira, yo pasaba de quedarme en casa otra vez, qu elas cosas no pueder ir diciéndolas si no vas a hacerlas, y tenía un viaje pendiente con mi chica desde hace mucho tiempo. Os juero, además que hacía años que no nos reíamos tanto como nos hemos reído esta semana santa, así que ojalá pudiera volver a arruinarme. Pero claro, hay que pagar un coche (con el que me está ayudando mi madre) y su seguro (que por suerte me van a cobrar en dos veces) y sus impuestos (que alguien me pase el lanzallamas, por dios)... El viernes pasado vendí 25 DVDs de mi colección por 18€ en el Cash Converters (ese nido de estafadores) y desde entonces estoy de bajona.

Ahora mismo mis únicos ingresos son 200€ mensuales que me saco colaborando con una red social y 50€ que he ganado en un concurso de carteles... Con suerte me va a salir algún bolo de teatro y me podré sacar algo más... Y ahora tengo que ir a hacer la ruta de las tiendas de videojuegos (que es el único sitio en el que contratan a gente con pintas extrañas)...

De vez en cuando da la impresión de que lo que hacemos en este planeta no es vivir, es sobrevivir. El mapa está lleno de pirañas y cucarachas que venden tu vida para poder vivir ellos un poco mejor y qe no tienen en cuenta a quién pueden perjudicar en su ascenso al poder. El dinero es lo que manda en este mundo, y mientras nos dejamos manipular por los medios de comunicación que os convencen que esta crisis es cosa nuestra y esto lo tenemos que arreglar entre todos, hay alguien detrás que se está hacien muy, muy, muy rico.

Hasta mañana, frikis lanzavirotes, espero poder postear con la (sub)normalidad a la que os tengo acostumbrados, que ya ha resucitado mi ordenador...

3 comentarios:

Álex Esteve dijo...

Joder...

Ánimo, que no es momento para que me ponga a decir estupideces.

Jeral dijo...

LA puta Ximi, ya lo dice el dicho: cuando uno está de culo todo te viene de punta.

Ánimo amigo, aunque todo suena trillado cuando las cosas van mal, espero que se resulevan tus problemas económicos.

Y si no, siempre puedes recurrir a la prostitución. XD

Lograi el Luciérnago dijo...

Jeral, lo dices como si estuvieras ahorrando...
Pues tío, ánimo y que le den por culo al mundo.
Pero lo primero es lo primero. ¿Vienes al Saló o qué?