miércoles, 28 de julio de 2010

FOLLAR MOLA

Buenas tardes, frikis rompetampones, hoy el tema va de sexo, pero no en un sentido pornográfico, si no más bien en un sentido un poco más filosófico. Veréis, hace no mucho tuve una convesación con una chica acerca del rollo este de perder la virginidad: lo que implica, la carga emocional para él y para ella, las connotaciones sociales y personales... En fin, una de estas conversaciones que se me presentan de vez en cuando y gracias a las cuales puedo exponer mis interesantes teorías y conclusiones. Así que el post de hoy trata de eso: de la pérdida del virgo. Dedicado especialmente a los frikis vírgenes, en especial a las hembras.

Lo primero, la banda sonora, a cargo de Desterrado:


Me gustaría empezar diciendo que la sentencia que reza el título de este post es de lo que va todo esto; es el planteamiento inicial de mi tesis y también la conclusión final, ya que, si una mujer se plantea follar por primera vez será por algo, y ese algo es que follar mola.

El acto del coito (siendo fisnos) implica todo un ritual, y no voy a entrar al trapo de la seducción, las relaciones personales o si es mejor quedarse abrazaditos después o si lo más adecuado es inyectarse heroína al terminar, a lo que voy es al meollo de asunto, al momento en que un pene entra en una vagina (o un esfínter, si se da la circunstancia o el tipo tiene mala puntería).

Las implicaciones que se le atribuyen a que una mujer pierda la virginidad son varias y si reflexionamos llegaremos a la conclusión de que la mayoría de ellas son dogmas puramente sociales y si profundizamos llegaremos un poco más lejos: a la religión. Y es que es de esto de lo que va todo, la religión (los líderes religiosos, más bien, y en su gran mayoría hombres) han conseguido que nos traguemos sus cuentos hasta llegar al punto que han dogmatizado el sexo de la mujer. No sería ningún descubrimiento el llegar a la conclusión de que a la Iglesia (en este caso) le interesa que se formen familias con la opción de procrear y sumar adeptos a su censo de fanáticos. Así pues, el sistema que han utilizado ha sido tan poco sutil como meterle el rabo a un niño y desde tiempos inmemoriales han asustado a la gente con el infierno, la muerte, las posesiones y todo tipo de gilipolleces que, aún hoy, siguen utilizando para inflingir miedo entre los millones de borregos que hacen oídos sordos a la ciencia y la razón y deciden creer en las soplapolleces de un homosexual con túnica. Siempre me ha llamado la atención que aquellos que jamás se van a casar sean los escogidos por mucha gente para que les den consejos sobre la pareja, el matrimonio o en este caso, el sexo.

Aunque no se sea imbe... esteeee... religioso, por algún motivo, el estúpido dogma que lleva a miles de jovencitas y jovencitos cada año a hacer un juramento de castidad ha llegado a los oídos del pueblo llano y socialmente se le ha dado una connotación inmerecida a la primera vez:

"Tiene que ser con quién ames de verdad", "Las que lo hacen antes del matrimonio son unas putas", "Tienes que esperar al chico adecuado", y así mil monsergas más que nos hemos llegado a creer hasta tal punto que nos parece totalmente lógico.

Siempre he dicho que esperar hasta el matrimonio para follar es, a parte de una estupidez, una estafa para que la gente se case pronto y formen familias de cristianitos de cabezas huecas. El sexo sabe igual de bien, estés casado o no, y si no lo estés no vas a notar ninguna consecuencia a parte de querer repetir, gustirrinín y tal vez cansancio (y tener que pagar si se da el caso), y no por esperar va a ser mejor, de la misma forma que no se te va a secar la médula si te la cascas y tampoco vas a ir al infierno si lo haces con alguien de tu mismo sexo.

Por eso yo digo que follar mola, es la mejor manera de pasarlo bien sin gastarse un duro. Pocas cosas son más placenteras que follar y todos sabemos que, de existir, no podríamos pagarlas.

Chica que llevas 16, 17, 18, 30 años buscando a tu alma gemela para hacer el amor, mi consejo es que lo hagas. Evidentemente no hace falta que te des prisa, aunque cuanto antes lo hagas antes podrás repetir, busca un chico que te guste y tíratelo, no hagas caso de las gilipolleces que oyes a diario y ves en las películas de Hollywood. Follar mola y no hay nada más cierto que eso. Le gusta a todo el mundo, sobretodo a los curas.

Es muy probable que llegue el día en que te folles a un tío y no vuelvas a follarte a ninguno más porque (y este es otro tema que trataré algún día) la sociedad te ha dicho que la monogamia es lo que toca, y me parecerá bien, y tú estarás satisfecha porque sabrás que no te has perdido nada. Creedme, aunque hayan tíos machistas y misóginos que digan que follarse a una virgen es lo mejor, miente. Lo que es es, en el mejor de los casos una responsabilidad (si no eres un capullo con pintas). Con esto no quiero decir que os abráis de piernas a la primera (si no queréis, ojo, recordad que la moraleja de todo esto es que VOSOTRAS debéis tomar todas las decisiones que os conciernen), lo que quiero decir es que, el día de mañana, si vuestro novio/novia es medio decente, le va a sudar la polla que seáis vírgenes u os hayáis follado a los Barcelona Dragons.

La virginidad no existe, es un estado mental. Cuando comisteis por primera vez, no os supuso ningún trauma y no lo habíais hecho jamás, todo lo que se hace por primera vez supone un aprendizaje y, en este caso, probablemente, un poco de dolor (para que mentir), pero pensar que si la virginidad depende del estado de vuestro himen, problema solucionado, lo más seguro es que ya lo tengais roto a causa de una caída o de meteros la pata de la silla esperando al hombre adecuado.

Lo dicho, follar mola, así que, de deberes, esta noche, salid por ahí y follar, por dios, follad todo lo que podáis y más, que si el mundo se acaba podáis por lo menos decir: "¡Coño, que me quiten lo bailao!".

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