viernes, 20 de agosto de 2010

LAS ENFERMERAS HOBBIT NO TIENEN SENTIDO DEL HUMOR

Muy buenas, frikis hijos de puta. Voy drogado, pero no drogado en plan guay, viendo lucecitas de colores, unicornios bailando y manatíes copulando, no, voy mal drogado. No consigo mantener los ojos abiertos y no puedo sentarme porque, amigos, ayer fuí a operarme de un quiste y me acabaron sacando dos en vez de uno. Ya es jodido que te saquen uno de la base de la espalda, pero el otro que me encontraron al lado del ojete es el que está destruyendo mi vida. Resulta que para jiñar ahora tengo que seguir un ritual azteca de sacrificio de vírgenes y cambio de vendas y eso me jode mucho.

Hoy no tengo mucho que contar, salvo que he comido de rodillas y que los calmantes molan bastante, pero os quiero contar una pequeña anécdota que me ocurrió ayer después de la intervención:

Cuando estaba estirado en la camilla esperando recuperar la movilidad en las piernas (que no veas si me costó, hay que ver con la puta epidural) se me acercó una enfermera (o una médico, no las distingo si no llevan acreditación) diminuta y me preguntó que qué tal. Yo, con mi humor habitual le dije: "Sea sincera, doctora, ¿podré volver a andar?", a lo que ella me dijo que mejor iba a por oxígeno que veía que me faltaba un poco. Eso demuestra mi teoría de que la gente bajita no llega a coger las bromas y que si no quieres estarte tres horas con un tubo que te sopla por la nariz mejor te callas la puta boca.

Destacable también la sorpresa que se llevó el médico cuando me quitó el gorro ese de mierda y descubrió una majestuosa cresta roja y cuando descubrí como hacer que pareciera que me moría a través del elecrtocardiograma y hacer que la enfermera viniera corriendo a salvarme la vida. Eso fue gracioso, por lo menos hasta que decidieron sacarme con mi família (que por cierto, parecían un puto clan gitano de gente que había) y pasarles a ellos el marrón...

Cuando conseguí mear por mi propio esfuerzo me dejaron libre, me fuí, me estiré en la cama, bebí tres litros de agua, leí Estela plateada y vi la tercera temporada de Scrubs.

Hasta mañana si yo quiero, que os den, zorras.

1 comentario:

Lomlucagua dijo...

Yo tambien tenía esa sospecha de que a la gente bajita le cuesta pillar las bromas, tenia una amiga que siempre se enfadaba con mi característico humor y mi recien descubierto cinismo xD