martes, 28 de septiembre de 2010

EL PUEBLO UNIDO SE VA A QUEDAR EN SU PUTA CASA

Muy buenas, frikis mascanabos, hoy iba a hablar sobre las elecciones en Venezuela, las maravillas de la democracia y la sinceridad de los medios de comunicación, pero en vez de eso voy a hablaros un poquillo sobre la huegla general que se convocó hace meses para mañana... Mi opinión y todas esas mierdas.


Lo primero que voy a señalar es la vergonzosa actitud de los dos sindicatos mayoritarios (es muy penoso que hasta en los sindicatos haya bipartidismo), U.G.T. y CC.OO., que han utilizado esta huelga para hacer política y se les ha visto disfrutando de la situación durante los tres últimos meses pegando carteles y diciendo gilipolleces tales como que los abuelos tendrían que hacer huelga de cuidar a los nietos para que los padres tuvieran que faltar del trabajo por cojones o que iban a cerrar el espacio aéreo para acabar con los servicios mínimos en los aeropuertos. La cara de satisfacción que ponían el Ewok y el Bigotes haciendo el julai por las calles y por la Moncloa me sacaba de mis casillas, eso por no mencionar la gilipollez de convocar una huelga justo cuando se ven amenazados ELLOS (además de los funcionarios, de los que hoy no voy a hablar) y convocarla para dentro de tres meses porque si no pilla las vacaciones en medio y les jodía el verano (que ellos el trabajo no lo van a perder, no...), además, así tenían mucho más tiempo para fingir interés en el bienestar de los obreros.

Durante años hemos ido "progresando" a nuestros propios ojos. Se nos ha dicho que éramos un país que miraba hacia adelante, que nos íbamos a forrar, que éramos europeos. No obstante, un día nos comunican que no, que todo se ha jodido y que ahora somos mierda. Lo próximo que sabemos es que llevamos tres años con el agua al cuello mientras ellos nos siguen diciendo que vamos a mejor. En Europa la ultraderecha se hace más fuerte y aquí cada vez nos volvemos más gilipollas.

Hemos perdido la noción de lo que somos, el mayor defecto de la gente de este país (y del mundo occidental, por norma general) es que estamos tan oprimidos y tan acostumbrados a ellos que hemos llegado a creer que el poderoso es nuestro amigo. Las desgracias ocurren a los demás, los despidos, la miseria, la humillación. Ocurren a los demás hasta que nos ocurren a nosotros. Tras años de jalearnos la polla hemos llegado a la conclusión de que los obreros son los demás, que el obrero es el albañil, que el obrero es el minero (que lo están dando todo ahora mismo y no han recibido ningún apoyo de los sindicatos y se van a quedar sin nada), que el obrero es el de la cadena de montaje. El oficinista también es un obrero. El camarero, el recepcionista, el limpiador, el jefe de sección. Todos somos obreros y todos, TODOS somos pisoteados, humillados y degradados día a día sin verlo. Porque a los obreros les pasan todas las desgracias y hasta ahora no teníamos ni puta idea (se nos había olvidado) de que lo éramos. Recordamos cuando dejamos de serlo.

No obstante, ni después de perder el trabajo, de haber sido víctima de un ERE, una quiebra, una reducción de plantilla, una bajada del sueldo, un empeoramiento de las condiciones (cosas que no deben suceder jamás, según el derecho laboral) somos capaces de plantarnos y decir que ya basta. Morder la mano que debería alimentarnos y comportarnos por fin como los perros en los que nos han convertido y a los que han retirado el sustento.

Vemos como el Gobierno sube los impuestos de forma abusiva mientras ellos se suben el sueldo anualmente de una forma obscena, pública e impunemente. Vemos como nos engañan a diario en los medios de comunicación hablando de libre mercado como si fuera algo bueno, hablando de replantear las bases del capitalismo mientras son exactamente los mismos de siempre (los que han causado este desastre) los que siguen al frente y controlan nuestro destino.

No apoyo la postura de los sindicatos traidores al obrero, no apoyo a los piquetes que pretenden obligar a todos los obreros a dejar su puesto de trabajo (pues el mismo derecho tiene el trabajador de ausentarse de su puesto como protesta, como de ser un asqueroso esquirol, de la misma forma que el primero tiene todo el derecho (y el deber) de abuchear al segundo, pero siempre respetando su opción a ser un renegado). Porque esto no va de protestar por lo que nos han quitado, va de protestar por lo que pueden quitarnos y a fe de dios que lo van a hacer. No trata de lo que le ha pasado a uno, veinte o mil millones de obreros, va de solidaridad entre iguales, algo horizontal, pues la situación que tenemos aquellos que estamos en el paro es la misma que mañana puedes tener tú, mileurista aburrido y oprimido.

Estoy harto de ver como el obrero, el ciudadano (porque esto realmente va de ciudadanos y ciudadanas) se queda en casa disfrutando del circo sin encontrar en falta el pan.

No acudamos a la huelga que han convocado esos dos fantoches (sabéis que hay que ir a la manifestación, que no vale con quedarse en casa rascándose los cojones), acudid a las manifestaciones que convoco yo, que convocaría cualquier hijo de vecino con un mínimo de criterio. Acudid y formad barricadas, pintad de rojo la ciudad y lanzad piedras contra el político, el empresario, el policía y en definitiva, el opresor. que no quede títere con cabeza. Por mucho que nos duela y por mucho que nos hayan comido la cabeza con que es el único medio aceptable, las palabras no son suficiente, no cuando el que aguanta el micro tiene también el mango de la sartén.

Os voy a ver mañana, protestando contra el empresario, el político y el poder en la manifestación que se ha convocado en vuestra ciudad. demostrad que tenéis algo más en la cabeza que las mentiras del que manda, que tenéis algo más que buenas palabras y mejores intenciones. La intención en este caso no es lo que cuenta, cuenta la acción, y yo, todos, contamos con vosotros, obreros oprimidos, oficinistas despechados y trabajadores explotados. Y tened clara una cosa: la huelga, por muy confundidos que estén los esperpentos que dirigen a los obreros a treinta voces, no debe durar un día: debe durar hasta que se consiga el objetivo...

Que al final va a resultar que lo que querían era un día de fiesta, joder...

2 comentarios:

PrrrK_03 dijo...

La huelga la convocan los funcionarios... ¡Pues claro que querían un día de fiesta por la cara!

Lo malo es que uno de puede abstenerse de la huelga, porque eso es lo que quieren también los poderosos... pero maldita sea, si crees que algo está mal hecho, creo que no deberías apoyarlo, ¡AAAH! ¡Mierda, que lío!

Lomlucagua dijo...

Estoy de acuerdo con tigo Ximi, y tambien me como la cabeza como Prrk

que coño.. no soy trabajador este año, volví a estudiar, trabajador fui el año pasado, asique entiendo de lo que hablan y por lo que protestan, pero me repatea que solo convoquen huelgas cuando les conviene a ellos, si al final, es lo de siempre sin cuatro ostias no se soluciona nada y es una mierda cuando eres alguien que intenta evitar los enfrentamientos violentos... dentro de unos años cuando me toque a mi pringar me veré recibiendo pelotazos de goma, pero bueno a lomejor me llevo alguno con migo...