viernes, 22 de octubre de 2010

ODIO! NUEVA LEY ANTITABACO

Saludos, frikis fumaperas, el post que tenía previsto para hoy (dentro de la semana antisistema) no trataba en absoluto del tema que voy a comentar, pero creo que es de justicia (y muy apropiado, ya que estamos) que lo trate hoy: La nueva ley antitabaco.

Al parecer se ha aprovado que a partir de enero de 2011 se prohiba fumar en todos los bares y restaurantes, así como en discotecas y pubs. También se ha restringido el derecho a fumar en las inmediaciones de hospitales y escuelas.

Esta nueva ley es, ante todo, represiva y acaba con un derecho fundamental que es el de poder hacer lo que nos salga de la polla siempre y cuando no perjudiquemos a nadie, que creo que es algo con lo que nadie puede estar en desacuerdo.

Al parecer, el gobierno asume que somos todos una panda de retrasados mentales que no saben lo que hacen, así que deciden darnos cuidados en contra de nuestra voluntad. Es como cuando teníamos quince años y nuestros padres no nos dejaban salir de marcha porque sino al día siguiente no había quién fuera a clase con la resaca. Yo en un gobierno, para empezar no busco nada porque no creo que deban existir, pero desde luego, lo que no espero es que se comporten como si fueran mis padres para cuidar mi salud (ya ves tú lo que les debe importar que esté vivo o muerto un eslabón más de la cadena). Del mismo modo que todo el mundo debe tener derecho a la atención médica, también debe tenerlo a no recibirla, y creo que es de justicia que si uno quiere joderse la vida fumando que lo haga.

Soy totalmente consiente de que el tabaco me perjudica seriamente, pero del mismo modo que encuentro absurda tanta campaña de publicidad al respecto (como si la gente no lo supiera ya), encuentro absurdo que pongan restricciones de este tipo.

Es fabuloso y me parece justo y necesario que existan bares para los no fumadores, y que en un restaurante haya dos zonas separadas de forma conveniente, lo que no me parece razonable es este empeño con hundir pequeños negocios por el que apuesta el gobierno. Hace unos años, con la ley Antitabaco, jodieron a los bares más grandes obligándoles a instalar unas mamparas para separar la zona de fumadores de la de no fumadores que a según quién le costaron un dineral (no subvencionado). Ahora, estas instalaciones no van a servirles de nada a los dueños de los locales a parte de para molestar a los camareros. Dinero perdido, y mientras tanto, el gobierno a forrarse subiendo los impuesto sobre dicho producto (y el alcohol) y a restringir las libertades individuales de cada uno.

Si te molesta el humo, te vas a un bar para no fumadores, y si eres fumador, acude a uno en el que se permita fumar, tampoco toques las pelotas. Lo que está claro, es que si un local permite el uso de tabaco y a tí te molesta, no vayas tampoco pidiendo a la gente que deje de fumar. Vete tú, que ya sabías dónde te metías.

Hemos llegado al extremo que el gobierno nos dice dónde podemos fumar o no pero que deja a las grandes empresas dictaminar los precios de los productos en el mercado y permite que la riqueza esté en manos de los dictadores económicos que guían nuestra suerte. Tenemos un gobierno que se hace llamar de izquierdas y que mientras infla la cartera de los ricos y los poderosos, a los pobres nos deja sin la posibilidad de ejercer uno de los pocos vicios que nos podemos permitir (y pronto ya, ni eso).

Vamos a llegar al punto en el que se encuentra esa ciudad Estadounidense (de la cual no recuerdo el nombre) en la que animan a los ciudadanos a denunciar a sus vecinos si éstos fuman en sus casas, o más allá, vamos a hacer como en Nueva York y prohibir fumar en los parques, al aire libre.

Las encuestas muestran que la inmensa mayoría de la sociedad española rechaza esta nueva ley. Mi pregunta es ¿no debería ser el pueblo - ya que estamos en una democracia tan fantástica y justa - el que decidiera si una ley es válida o no? Porque amigos, esto es fascismo puro y duro, esto es imponer medidas reaccionarias a un problema que aceptamos como estigma y algunos queremos conservar, es restringir las libertades individuales hasta el punto de no saber ya lo que puedes hacer o no por ley.

Si alguno de nosotros tuviera a un familiar enfermo en el hospital de mi ciudad, por ley, lo que debería hacer para salir a fumar es caminar docientos metros y salir a una rotonda que hay en una carretera que pasa cerca. Pareceremos putas y nos detendrán también por eso. Según esta nueva ley, si vamos caminando por la calle con un cigarro encendido y pasamos por delante de una escuela, puede venir un policía y multarnos. Según esta ley, el único sitio en el que podemos fumar es en la calle y en nuestras casas, y a ver cuanto dura.

Es por cosas como esta que soy como soy y apoyo el antisistemismo (si es que existe tal vocablo) como modo de vida. No acepto el hecho de que unos politicuchos de mierda (que ya hacen demagogia barata con lo del tabaco, no os lo creáis todo, que tan malo no es aunque sea malo de cojones) que se están forrando con el negocio de las tabacaleras (ya me explicará alguien por qué cojones saca el estado partido de vender sustancias perjudiciales

Pues os garantizo que esto no acaba aquí y que no pienso acatar esa ley porque me parece injusta, ilegal y represiva. A partir de enero estrenaré una nueva sección: Vicio en el servicio, en la que colgaré fotos mías fumando en los lavabos de los bares dónde no me han permitido fumar y en los lugares públicos en los que no está permitido. Por otra parte, también comentaré los lugares en los que se pasen por el forro dicha ley y a los que, sin duda, me haré asiduo.

No nos machacarán si no nos dejamos pisotear. y ahora, voy a fumarme un piti, que apetece, después de escribir mierdas tan subversivas.

7 comentarios:

PrrrK_03 dijo...

Lo que sería genial es que animases a todos a hacer lo mismo y que publicases las fotos de ola peña que se pasa la ley por el forro de los cojones.

Peter Parker dijo...

Pues yo lo veo estupendo. Quien quiera meterse mierda en los pulmones, que lo haga en su casa.

Con cualquier otro hábito molesto, no habría tantas discusiones. Como en aquel anuncio en que un hombre estornudaba a cara a otro y le decía si molestaba. O como si me da por tirarme un pedaco en tu cara.

Ya vale de pedir respeto a los no fumadores, cuando el que tiene que tenerlo es el fumador. Que el que tiene un hábito nocivo es él, no yo. Y si alguien tiene que tener todas las papeletas para largarse, manda webos que sea el otro.

Ximi dijo...

Si, amigo, pero nadie te obliga a entrar en un bar de fumadores...

Desde luego, si te prohibieran estornudar o tirarte pedos, algo me da que no te parecería bien.

Si te molesta el humo no entres a bares de fumadores, del mismo modo que si yo quiero fumar no etraré en uno de no fumadores. Ahí se acaba el problema, creo yo. Ahora, si te molesta el humo y entras en ligares dónde está permitido fumar el problema lo tienes tú y ni yo ni el gobierno somos los que tenemos que ponerle solución.

Los fumadores tenemos derechos porque somos personas y creo que los hosteleros también los deberían tener, al menos hasta el punto de poder decidir qué tipo de negocio quieren llevar.

Además, si no se puede fumar en los bares y no se puede beber en la calle... ¿Qué cojones vamos a ahcer lo fines de semana?

Goku_Junior dijo...

A mi me la pela, como no fumo. Eso sí, soy anti-tabaco total, aunque leyes tan represivas me parecen un poco abusar, sobretodo cuando hace poco obligaron a los locales a tener zona de fumadores y no fumadores y ahora les joden de esta manera. Que les devuelva el gobierno el dinero gastado en las reformas ¡Hombre ya!

Prohibido dijo...

Totalmente de acuerdo con tu post.
Aqui te dejo unos links con nuestra plataforma en internet por si te interesa unirte a nosotros.
Muchas gracias!!
Web site de la Plataforma Prohibido Prohibir
Página de Facebook
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Arcangelo dijo...

Nómbrame un bar nocturno de Lleida y alrededores en el que NO se permita fumar. Según tu razonamiento los no-fumadores deberíamos llevar una vida nocturna completamente alejada de esos sitios que seguramente tú también frecuentas (es decir, nuestras putas casas). No hay represión, hay la corrección de una ley que se hizo mal des del principio. Que no permitan fumar en exteriores es exagerar, pero hace falta prohibir el tabaco en todos los interiores públicos, ya que la opción fácil si se permite escoger al empresario es que este se tire a lo que le hará perder menos clientes: un bar de fumadores, en el que los no-fumadores, si quieren, también pueden entrar. Tal y como está montado ahora los fumadores salíais ganando ya que cualquier prohibición en un local hace que más de uno se lo piense dos veces antes de ir.

Aunque, ahora que lo pienso, si se restringe el consumo de tabaco, a ver si alguien lo va a terminar dejando y no va a alcanzar para pagar nuestras pensiones por obra y gracia de la selección natural... como hasta ahora.

Ximi dijo...

De hecho, la ley obliga a los establecimientos de más de 100 m2 a habilitar zonas, tanto para fumadores como para no fumadores, si esa norma no se cumple, desde luego, no es culpa mía ni de ningún otro fumador. Por tanto, en Lleida y alrededores podría nombrarte la Boite, el Cotton, la Wonder, la Excess, Pacha (o como cojones se llam ahora), etc. Colo locales en los que tendrían que existir zonas diferenciadas y no existen. ¿Eso te parece mal? Porque francamente, expulsar a los fumadores o negarles el derecho a consumir algo que entra en el marcho de la legalidad en un ambiente en el que la mayoría absoluta de la población (yo no he hecho las encuestas, lo juro) está a favor o simplemente no está en contra de su uso es una opresión para nada justificada. Desde luego ya somos mayorcitos como para que pretendan cuidar nuestra salud y si yo elijo acortar mi vida para disfrutar unos años del vicio de fumar estoy en mi derecho, y prohibiendo el tabaco en lugares de ocio no están haciendo otra cosa más que cavar su propia tumba.

Desde la aprovación de la ley antitabaco el número de consumidores no sólo no ha decrecido, sino que se ha incrementado. La prohibición y la negación de derechos no hace sino fomentar la desobediencia y, ojo, que a mí eso ya me va bien, a ver si despertamos todos un poco y nos damos cuenta del país de mierda en el que estamos viviendo, pero creo que es de justicia que un empresario tenga el derecho de decidir el tipo de negocio que quiere llevar y si tú, en tu supuesto libre albedrío decides acudir a un local donde el uso del tabaco está permitido, apechuga con tu decisión. Y si el local es grande, encuentro justo que se habilite una zona libre de humo.

No hablo de que nadie tenga más derechos que nadie, ni de que nadie tenga que renunciar a ninguno. Hablo de convivencia pacífica y consecuente. Y criminalizar una actividad que no perjudica a nadie más que al consumidor y al que elije exponerse (en un grado mucho menos grave que el que nos han contado, de otra forma no me haría falta comprar tabaco, con pasearme un par de horas por un bar ya tendría suficiente nicotina para todo el día) y que beneficia al empresario y al estado no ayuda a la convivencia que digamos.

Yo he elegido fumar de la misma forma que tú has elegido no hacerlo, y como personas adultas debemos saber llevarlo, cediendo lo dos un poco de nuestro terreno para poder habitar en la misma sociedad, pero creo que prohibir nunca conduce a nada bueno, y mucho menos las gilipolleces cómo ésta.