jueves, 25 de noviembre de 2010

CLASES DE PROTOCOLO DE TITO XIMI: MESA ELECTORAL

El Blog de Ximi recuerda a sus lectores que Ximi no tiene nada que ver con el blog. El hecho de que esté aquí teniendo el mismo nombre que el blog es una puta coincidencia, por lo tanto, cualquier post que sea publicado bajo su nombre es falso y carece de vigencia. Por supuesto, no nos hacemos responsables de lo que este ente publique y recordamos a la gente que Ximi tiene síndrome de Down y que está muy feo meterse con él, insensibles.


Saludos, frikis pudresierpes, hoy vamos a ver, mediante una nueva clase de protocolo de tito Ximi, cómo hay que comportarse en caso de que tengamos que estar en una mesa electoral y no podemos pasar un domingo tranquilo de abstinencia tocándonos las pelotas y matando el rato asesinando elefantes con una lupa. ¡Vamos allá!

1- Enhorabuena, has sido elegido para presidir una mesa o lo que sea que se hace allí, sirves al sistema y éste te recompensa jodiéndote el día, así que la primera norma que debes seguir es: Conseguir que te echen antes de empezar. Para ello acude a la cita (que si no te pegan un multazo) totalmente desnudo, quizás con un pepino asomando por el ojete, aunque no lo recomiendo porque te va a costar andar. El siguiente paso es gritar frases como "¡Soy partidista, soy partidista!", "¡Manipulación, oh, dios, me encanta la manipulación de votos!" o también la clásica "¡Odio a los negros y no los voy a dejar votar, por hijos de Satanás y por ser marrón oscuro!". La expulsión está casi garantizada, pero por si acaso, lleva un arma de fuego.

2- En caso que el primer punto no haya funcionado y no estés en la cárcel, lo siguiente es presentarse a tus compañeros de mesa. Suelen ser tres aparte de ti y lo que debes hacer es sembrar la cizaña: al primero que veas le dices que el otro lo ha llamado hijo de puta y se ha reído de su peluquín, al segundo le dices que el tercero dice que se ha follado a su hija menor de edad y que huele raro. Finalmente, al tercero estaría bien decirle algo como "Oye, tío, no es por tocarte las pelotas, pero esos dos me han dicho que quiere unir fuerzas para forzarte a hacerles un bukkake y que si quería unírseles. Dicen que les pone tu cara de retrasado". Así seguro que pasarás un día entretenido, lleno de discusiones y rencores. rabia e ira, que al fin y al cabo son propiedades básicas de la democracia. Si te descubren, yo iría corriendo, aunque probablemente no lo hagan... ¿Parecen bastante idiotas, no?

3- Una vez sentado en tu mesa, empieza la magia de la democracia y la sucesión de gente fea que irá pasando por tus narices para votar podría mosquearte, así que lo mejor es pasar de preámbulos y ofrecer sexo a todos aquellos que vayan a votar a tu mesa, no estamos para hostias, vamos cachondos y no tenemos ganas de seleccionar, así que a piñón, con las abuelas y las monjas también (sobretodo con las monjas). Como los menores no pueden votar, estáis salvados de convertiros en los próximos Sánchez Dragó. Podéis utilizar frases de mi cosecha para llevaros al huerto a cuantos más electores mejor: "Te voy a democratizar el culo, zorra", "Hay que ver, vienes a votar tú y acaban botando tus tetas", "Te voy a sondear las trompas de falopio" o la clásica "Cómeme el censo".

4- Es algo importante hacer sentir cómodos a todos aquellos que participen de la fiesta democrática así que debes entablar conversación con todos ellos. Primero sonríeles, déjalos votar, comenta lo frío que está el tiempo o lo bonitos que son sus zapatos y a continuación interrógalo violentamente sobre a qué partido está votando. Si no te lo quiere decir (hay quién cree que el voto es secreto aunque eso seal falso, que luego lo miran para contarlo, gilipollas), amenázalo con un boli o haz ver que hablas por un walkie talkie y llamas a los de seguridad. Por algún motivo la gente le tiene mucho miedo a eso. A medida que vayas obteniendo respuestas debes introducirlas en una base de datos para tener referencias de qué vota cada quién y así poseer el poder de elegir el próximo líder exterminando a aquellos que no votaron al partido que te gusta.

5- Finalmente, debes pensar que vas a tener que contar un huevo de votos, así que lo mejor es convencer a los votantes para que te den los votos a ti y tú, según te guste o no el partido al que votan, en un despiste suyo, los rompes y los tiras a la basura. Cuando llegue la hora del recuento no va haber ningún problema y acabaréis muy pronto contando sólo los votos de la gente que está de acuerdo y así beneficias a tu propia causa. Piensa en las elecciones como una competición entre mesas, el que cuente menos votos gana.

Y estos son mis consejos, este post de lo dedico al Chacal, que le ha tocado pringar (igual que a mi suegra). Yo, por mi parte, me voy a rascar los huevos a tres manos para compensar el vacío. A los demás, que os jodan, cabrones.

2 comentarios:

PrrrK_03 dijo...

A mí me tocó ser suplente el mismo día de la comunión de mi sobrina... hijos de puta.

Lo bueno de todo esto es que te pagan, no mucho, pero al menos te compensan de alguna forma.

Chacal dijo...

Pues yo a ver que c*j*nes me encuentro, pero bien sabe Dios que de momento me jode que me hagan madrugar un día de descanso. Ahora que muy buenos consejos (y gracias por la dedicatoria), especialmente me han calado hondo el 1 y el 3, no sé por cual decantarme...;)