jueves, 11 de noviembre de 2010

EL CUARTO PODER

Lo he dicho antes, y lo vuelvo a repetir, tener un blog es tener un gran poder. Yo me estremezco cada vez que pienso en mis seguidores, cada vez que pienso en las más de 200 visitas diarias y cada vez que pienso en todos los comentarios que vais dejando. En serio, me acojono.


Gutenberg la lió parda hace un huevo de años (lo he mirado pero nadie se pone de acuerdo) cuando inventó la imprenta. Esa máquina dio a los literatos la oportunidad de difundir sus textos de forma rápida y barata entre todo el mundo y además hizo accesible la literatura a todos los integrantes de la clase baja que se interesaran (analfabetos, la mayoría). Este invento cambió la forma de ver el mundo y creó algo muy importante: la prensa escrita. Pronto, todo el mundo estaba leyendo periódicos de toda clase, revistas de todo tipo de corriente ideológica y con todo esto nació el llamado cuarto poder.

Hay tres poderes fundamentales en un estado occidental: Legislativo (el que se encarga de diseñar las leyes), ejecutivo (el que se encarga de aplicarlas) y judicial (dedicado a castigas a aquellos que no lo hagan); el cuarto poder consiste pues, en el poder de la prensa escrita y la capacidad que ésta tiene para cambiar la opinión del público. Se podrían haber evitado guerras y nos podríamos haber ahorrado muchos desastres políticos si la prensa no hubiera manipulado a su antojo (tal y como sigue haciendo) y hubiera pertenecido al pueblo, tal y como debe ser, y no a los cuatro jefes de siempre que se pasan el día cortando el bacalao (por eso apestan tanto).

Han pasado muchísimos años desde que Gutenberg la lió de esa manera y se han publicado infinidad de libros, boletines, revistas, periódicos, etc. Algunos beneficiosos para una sociedad jodida y oprimida, como "Las brujas de Salem" de Henry Miller, en la que narra desde un punto de vista teatral y anacrónico la cacería de brujas que se estaba llevando a cabo en Estados Unidos en contra de los comunistas y también se han publicado obras totalmente nefastas para el progreso como "La seducción del inocente", del doctor Wertham, con el que consiguió denostar el cómic hasta el nivel de la pornografía más perversa con sus falaces argumentos y su falsa alarma social.

Sesenta años después de ésto que acabo de recordar las cosas son muy diferentes, pero siguen funcionando igual de mal (como Windows, vaya). La prensa escrita (que sorprendentemente todavía resiste, cual galo, a los medios audiovisuales) sigue tocando la moral perteneciendo casi en exclusiva (en este país al menos) a la derecha más rancia (ABC, El Mundo, La Razón, La Gaceta...) aunque aún haya algún pequeño resquicio por dónde se cuela una luz pálida que ni siquiera es natural (como el diario Público). Por otra parte, la radio está casi difunta y se oye sólo en bares y taxis, dando una de cal y una de arena, pero ni una sola noticia verdadera (como en todo medio privatizado o no), la TV parecía que había sustituido a todo lo demás por su comodidad y su capacidad de entretenimiento. La televisión se fue convirtiendo progresivamente en un instrumento de manipulación global, una herramienta de las corporaciones para controlar cada uno de nuestros pasos e incitar al consumo masivo. No obstante, a mediados de los 90 se produjo un cambio que marcaría la diferencia para siempre: Internet.

El usuario no erudito tenía por fin acceso a la red, que progresivamente se ha ido convirtiendo en un sustitutivo para todo. No sólo para los periódicos, la TV o la radio, si no también en un sustituto a las relaciones orgánicas entre personas. Ha cambiado nuestra forma de vida y nuestra forma de entender el mundo.

Internet fue algo bueno, porque entre tanto control, por fin el usuario podía tener su propio medio de comunicación independiente sin gastar nada más que su tiempo, así pues, como era de esperar, llegaron los blogs, uno de los primeros pasos hacia la web 2.0, permitiendo así exponer opiniones y recibir un feedback.

Hay millones de blogs por ahí. La mayor parte de ellos están en desuso o desactualizados, la gente los abre y a los dos días se cansa de usarlos. No obstante, algunos perseveramos, lo mantenemos y en él explicamos nuestra visión del mundo o hablamos de temas que nos interesan. Ahora, yo soy el cuarto poder.


Ahora tengo poder para influir en vuestras opiniones. Creemos que no somos influenciables, pero cuando leemos una opinión que no compartimos no podemos evitar hacer un balance de los pros y los contras de dicha opinión, y algo se queda escrito en el subconsciente, grabado para siempre en lo más profundo de nuestro cerebro. Así que, aunque no es mi intención manipularos, se que algo de lo que leéis aquí se os queda, lo adoptáis como vuestro porque es loq ue a mí me pasa cuando leo vuestros blogs. Eso es lo que me da miedo, eso es lo que me asusta de este medio, totalmente libre e incontrolable.

Del mismo modo que yo difundo un mensaje de izquierdas bastante radical, sé que hay mucho facha suelto haciendo lo propio. Me parece estupendo, estoy a favor de que cualquiera se pueda expresar, pero no puedo evitar sentir pavor cuando leo los contenidos de blogs nazis o fascistas, homófobos, racistas, etc. que difunden un mensaje de odio (del malo) y de miedo. Éstos blogs son la otra cara de la moneda, una moneda que brilla más de lo que parece y que puede usar todo el mundo. Algún día, pronto, alguien va a lanzar esta moneda al aire y ya veremos si sale cara o cruz, pero de momento, aquí me quedo, con mi porción del cuarto poder y mis ganas de molestar.

3 comentarios:

Lomlucagua dijo...

Interesante leer todo esto que escribes, la verdad que sobre esto de la prensa, radio y demás y su poder de influencia y control de masas es un tema del que estuve debatiendo y haciendo trabajos para clase, por lo que sé que todo eso es así.

Algunos de mis profesores parecian asustados con internet al pensar que iba a quitar de enmedio a la radio por ondas, o al ver que la prensa tradicional cada día tiene menos seguidores, pero bueno, todo es evolución (para bien o para mal).

Creo que tienes razón con esto de los blogs, igual que algunos influencian hacia un lado, otros influencian hacia el contrario, pero al igual que tú dices aquí, mientras podamos, no debemos dejar de escribir (y mientras queramos claro), comentar, hablar y demás, pues es nuestra opinión y nuestros intereses y de esta forma podemos expresarlo al mundo, hablar de lo mismo con gente del otro rincón del planeta..

A mí más bien me asustan las distancias que nos comemos con internet... y la cantidad de información que generamos entre todos.

Cul de Sac dijo...

Un detalle eso de poner Satania.
Hasta que punto te gusta Mägo de Oz?
Un saludo Ximi!

PrrrK_03 dijo...

Ahora, yo soy el cuarto poder.

Te juro que me he escurrido al leer eso.