lunes, 22 de noviembre de 2010

EL FASCISMO COMO SÍNTOMA DE LA FONDUE

Lo he oído siempre, frikis duplicamocos, y se ha dicho en todas partes: "El capitalismo es un síntoma del fascismo". Yo estaba de acuerdo hasta que cambié de opinión, y ahora mi máxima al respecto es otra: "El fascismo es un síntoma del capitalismo" y si me prestáis un poco de atención os lo voy a explicar con mi elocuente verbo y mi bella narrativa.


El capitalismo es un sistema que incita a acumular bienes innecesarios como dinero, casas, coches... No hablo de colecciones, es evidente que si un tipo está forrado y quiere coleccionar Aston Martins pues adelante, porque el sistema le permite tener tal cantidad de dinero que le permite catalogar y almacenar coches de lujo, y es un derecho fundamental que impera sobre lo moral. El capitalismo es, básicamente, la ley del Oeste en tu cartera, dónde el conflicto "En este pueblo no hay sitio para los dos" se soluciona pesando tu monedero envez de disparando tu revólver. El capitalismo degrada a aquellos que no lo asumen. Lucha contra el rojo, criminaliza al vagabundo y asesina la voluntad, voluntad de negarse a establecerse como miembro de un sistema que no está corrupto de por sí, pero que viene empaquetado y etiquetado por aquellos que lo van a corromper.

Vivimos en un sistema que permite que unos pocos tengan mucho y unos muchos tengan poco. No, no lo permite, lo impone, lo exige, lo alenta y lo peor de todo, lo ampara y lo promueve, dejando de lado opiniones impopulares y antisistema. Tú, amigo, no formas parte de la jet set. Desde que eras un niño te han comido la cabeza, tú no te has dado cuenta, pero te han sorbido el cerebro, han toqueteado todos los impulsos eléctricos que habitan tu mente y te han cambiado l aopinión qu ete tocaba tener por la tuya propia, no te lo crees pero así es. ¿Cuantas veces te han dicho que tienes suerte de vivir en el primer mundo? ¿Cuantas veces te han comparado con esos pobres negritos que se mueren de hambre?

Pues llega un momento en que te das cuenta de que vives en un lugar ubicado en el primer mundo geográfico pero que, en coparación con los que realmente viven en el primer mundo, tú eres menos que una rata de alcantarilla. También aprendes que hasta que llegamos los blanquitos a ayudar, a los negritos no les iba nada mal. Pero sabemos lo que sabemos porque nos lo han dicho.

Hace seiscientos años sabíamos que la tierra era plana. Hace seiscientos años sabíamos que Dios existía. Y hoy sabemos que el único sistema que funciona es el capitalismo. Funciona, por supuesto, funciona de puta madre funciona tan bien que ha conseguido algo que ni la más loca de las mente podría haber predicho. Te han hecho creer que son tus amigos. El fabricante, el productor, el comercial te ha hecho creer que se preocupa por tí, te ha convencido de que todo lo hace por tu bien y que tú puedes ayudar a los demás. ¿Cómo? Pues muy facil, si compras mi marca de compresas daremos dinero para la lucha contra el cáncer. Si compras nuestras nustros coches ayudaremos al medio ambiente. Si compras nuestras salchicas apadrinaremos una pornstar. Eso tiene un nombre, amigo: chantaje. Y te encanta qu ete lo hagan. Te corres del gusto cada vez que un anunciante hace una promesa de éste tipo; esbozas una sonrisa y dices "Pues esto está muy bien". Eres una buena oveja.

Lo que pasa es que el capitalismo tiende a torcerse. A mí me gusta verlo como una gran fondue de queso en la que hay cuatro manos sujetando el pan que van untando mientras varios miles de millones de personas mantienen encendido el fuego y van echando más queso o reponiendo el pan. Lo que sucede es que a veces entra una nueva mano con otro pincho y con su pan para untar y cuando lo hace, anima a otras manos a participar en el ritual y éstas a otras, hasta que el queso se acaba y hay que reponerlo cada vez más rápido. Se acaba, reponlo, se acaba, reponlo y de repente, una mano poco habil que quere introducirse le pega un golpe a la fondue y se cae. El queso fundido que había dentro salpica a todos los que vigilaban el fuego, reponían el queso y el pan y que, en definitava, mantenían eso en marcha. Parece un buen momento para cambiar las tornas, para repartir el queso que queda entre los obreros. Por desgracia no tienen tiempo a reaccionar porque antes de darse cuenta están trabajando para volver a poner en pie la fondue. Alguno hay que no está contento del todo y decide dejar de poner queso, de reponer el pan, de avivar el fuego y éste convence a otro, y a otro, y así sucesivamente hasta llamar a atención de las manos que untan queso fundido.

Es entonces cuando llega un individuo vestido de azul que te explica que esos que han decidido dejar de reponer son unos vagos y unos antisistema. Y te lo crees porque lo dice por la tele. Además, este personaje se inventa un enemigo, como podrían ser lo malvados visitantes de la fondue de pescado de al lado, que allí tienen mucho tiempo libre y han venido a quitarte tu puesto, así que como estás deacuerdo con él en una cosa, pasas a estarlo en todo y le das el poder de decidir por tí porque tú estás demasiado cansado de vigilar la fondue todo el día (él, como va comiendo de lo que cae, pues tiene tiempo libre). Y con él llegan reformas importantes, reformas para las que no habías firmado pero que se te imponen y que debes acatar. ¿Aquellos que se habían replanteado el sistema? Han dejado de importar. Son criminales y son castigados.

Así funciona el mundo. Y tú lo aceptas y te encanta, y crees que los dueños de la fondue son amigos tuyos porque de vez en cuando dejan caer alguna migaja. Y tú te la comes. Y te callas.

6 comentarios:

noveldaytantos dijo...

Después de leer esto muy detenidamente (no doy para más, qué le voy a hacer) aún no me explico porqué todavía no me he suicidado.

Bueno sí, porque seguro que más de uno se alegraría. Y por ahí sí que no.

Jeral dijo...

Y yo me pregunto... Y?

Ximi, dices que nos han lavado el cerebro de pequeños, pero si escribes esta entrada es porque por lo menos disientes intelectualmente, ya que no en la práctica (como todos).

El mundo es una mierda, pero es un mundo de mierda en el que por lo menos podemos vivir. Unas veces nuestra vida es una mierda, pero otras nos elevamos de la mierda y tenemos una breve visión de la felicidad. No es permanente pero es mejor que nada.

Por qué no te suicidas, "tipo de arriba"? Porque este es el mejor de los mundos posibles, porque es el mundo en el que estás vivo (mientras no se descubra la forma de viajar a universos paralelos).

Y es un mundo que tiene la potencialidad de mejorar, que no la certeza.

Álex Esteve dijo...

El principio de esta entrada me recuerda a una que hice yo tiempo a.

La segunda parte no. Eso de la fondue me parecía una comparación muy pijotera cuando he empezando a leer, pero luego he visto que está perfectamente escogida, así que lo retiro.
Realmente, por mucho que quieras alejarte del sistema, ¿se puede huir de él? Yo tengo mis dudas...

Jeral dijo...

Pero se puede vivir bajo el radar del sistema? No lo hacemos todos?

Álex Esteve dijo...

Creo que creer que se puede vivir bajo el radar del sistema, osea, escapando de él (entiendo que quieres decir), me parece realmente de una inocencia enorme. Me parece más imposible que lo de vivir fuera.

Jeral dijo...

No digo escapando, digo que de veras crees que le importas a los de arriba?