lunes, 31 de enero de 2011

LA CARCEL VIRTUAL

La semana pasada se anunció y se supo la noticia: La Cárcel de Papel cerraba los comentarios a partir del 1 de febrero, en principio forever. ¿El motivo? Bueno, por lo visto el señor Pons está que no puede más, y lo entiendo; lo entiendo porque su blog recibe muchos comentarios cada semana, en cada post. La gente va allí muchas veces a buscar o crear polémica y eso repercute negativamente en los comentarios, claro. Los trolls se ceban que da gusto, SPAM, difamación, ofensas a terceros, corrupción de menores... Y claro, hay que moderarlo porque sí no eso es el chocho de la Bernarda. Él dice que ha recibido avisos de que si no borraba tal comentario lo iban a denunciar, yo le creo, pero el debate llega en cuanto te planteas que es lo correcto en ese caso, y de eso va el post de hoy.

No os mentiré: en más de una ocasión me he planteado moderar los comentarios. No me gusta que en mi casa (blog, en este caso) hayan ideas de cierto tipo ni según que opiniones estén escritas al lado de mis entradas. Es feo ver como un nazi analfabeto me llama ignorante o cómo un fanático me condena a arder en el infierno, pero por otra parte creo que no sólo no puedo hacer nada por evitarlo, no debo ni intentarlo.
Desde el primer día que abrí este blog (un glorioso 1 de octubre) juré ante una torre de biblias en llamas que, aunque en mi blog yo sea dios y haga lo que me salga de la polla, jamás impediría a nadie decir las estupideces que fueran, aunque me cabreara o me ofendiera y el motivo es muy simple:

Sólo hay dos motivos para hacer un blog; el primero es que eres un onanista obseso con egomanía y crees que al mundo le interesa, ¡no!, necesita saber lo que opinas, leer tu prosa, conocer tus opiniones y acatar tus órdenes, el segundo es que tienes una serie de ideas y opiniones que quieres compartir y comentar y para eso es necesario un feedback que apetezca seguir.

Si este blog no diera la opción de comentar los posts es probable que algunos de vosotros siguierais por aquí, mirando lo que escribo, es posible que incluso alguno se pasara un rato comentándome algo via email, pero está claro que el buen rollo que hay desaparecería, del mismo modo que la relación que tengo con vosotros y la orientación sexual del blog sería totalmente distinta. Yo escribo para vosotros, si no sé si estáis ahí, ¿Para qué cojones voy a escribir? ¿Para mí? Yo ya sé lo que pienso y estoy de acuerdo conmigo mismo en lo fundamental, así que no me interesa escribir un diario, nunca me ha interesado, incluso cuando creía que sí que me interesaba, realmente no era así... No lo quiero para nada.

¿Cómo sabría cuales son los temas que más gracia os hacen? ¿Cómo sabría por dónde tengo que tirar, qué es lo que os incita a comentar? ¿como diantres sabría que hay alguien leyéndome y quién es? No lo sabría, y eso no me vale, yo no tengo un blog de noticias, yo no tengo un blog de información, ni de enlaces (gracias a dios, con los tiempos que corren, aunque he estado a punto de hacer una página de descargas, menos mal que me decanté por otro proyecto al final (ya veréis, ya, cuando esté terminado...)), tengo un blog de opinión, así que lo que me interesa es debatir. La semana pasada me lo he pasado teta con lo de la ley antitabaco llamándoos gilipollas y viendo cómo vosotros me lo llamabais a mí, eso no habría sido sin los comentarios, del mismo modo que no hubiera habido una semana dedicada al tema si no hubiera visto que os picabais, tampoco hubiera habido una semana de 1985 si no me lo hubiera propuesto Jeral ni una segunda semana religiosa si no hubiera visto que os gustaba la primera. Esto es fundamental y no concibo otro modo de hacerlo.

El día que deje de haber comentarios el blog se acabará, eso lo tengo claro. Aunque seáis pocos, sois fieles y eso lo valoro, algo que no podría hacer si no me hablarais, si no opinarais.

Hay comentarios ofensivos, si, y SPAM, pero no lo borro (bueno, alguno de SPAM en plan "viagra gratis" o "alarga un metro tu pene" si que los he destruido, pero porque no aportan absolutamente nada y no quiero que nadie haga negocio a mi costa, pero no borraré ninguno hasta que no me vea realmente obligado, y eso quiere decir verme sentado en el banquillo de los acusados a punto de tener que pagar una pasta. Me gusta creer que Internet es un lugar dónde la gente es libre de decir lo que quiera, cómo quiera y cuando quiera, y si negara ese derecho sería una muestra brutal de hipocresía, igual que si pusiera publicidad (ayer, de hecho, recibí un email de una mujer que quería que promocionara su tienda online de muebles a cambio de beneficios y le dije que no alegando éste mismo motivo).

Lo dicho, muchachos, que creo que Álvaro Pons está cometiendo un enorme error que yo no pienso cometer. Sois demasiado sospechosos como para no estar al día de lo que pensáis...

3 comentarios:

Goku_Junior dijo...

El blog de cada uno es suyo y se lo folla cuando quiere, pero quitar los comentarios me parece un error. Si tantos comentarios tiene es que tiene muchas visitas, así que deja a todos esos visitantes, a todos esos lectores que siguen el blog más o menos asiduamente sin la posibilidad de opinar sobre algún tema en concreto.

Fatal, pero lo dicho, su web es suya y hace con ella lo que le sale de las pelotas.

Álex Esteve dijo...

Como es su casa, que sea todo lo censurador que quiera, que no me parece bien, claro, pero bueno, allá él, solo espero que no le afecte en las visitas.
Yo en tu blog echo en falta que llenemos una entrada de comentarios mientras discutimos como hago en otro blog, claro que en él no hay varias entradas diarias.

Ximi dijo...

No será culpa mía, perra, yo os incentivo a comentar, discutir, insultar y faltar. Si no me seguís el rollo es asunto vuestro...

Ya me gustaría a mí que huibieran 3.217 comentarios en cada post, pero si no colaboráis y sólo sois cuatro los que dejáis comentarios qué le vamos a hecr... Llamad a vuestros amigos y obligadles a comentar.