martes, 15 de febrero de 2011

DESINVENTAR LA RUEDA: REFLEXIÓN SOBRE LA LEY SINDE Y LO QUE LA ENVUELVE O CÓMO HACER UN TÍTULO DEMASIADO LARGO

Buenas, frikis mascamuelas, después de mi ausencia me dispongo a recuperar el tiempo hablando de un tema que está calentito. No voy a decir nada nuevo, sólo voy a intentar expresar mi opinión sobre toda la parafernalia que envuelve a la ley Sinde. Vamos allá.

 
Huelga decir que me posiciono totalmente en contra en absolutamente todos los aspectos, difiero de todo lo que pretende y abomino de todo lo que representa. Es una ley alegal (si, qué irónico) que pretende sitiar la red controlando su contenido por la vía administrativa en vez de la judicial. Es censura, y por mucho que la disfracen con la defensa de la cultura (que tampoco cuela), no deja de ser un arma muy efectiva contra toda web con un contenido subversivo y poco conveniente, y nada les va a impedir cerrar, por ejemplo, este blog, si así lo deciden, pues su contenido es subversivo e incluso entraría en el marco de la ambigüedad legal en alguna ocasión (argumento que podrían usar para su clausura) evidentemente, el poco número de visitas que ostenta no es suficiente cómo para suponer una amenaza, pero cómo éste, hay varios blogs y portales que siguen una línea distinta que la marcada por la etiqueta de la democracia. Esta ley va a permitir a los poderosos controlar la www como si fuera el mundo físico. O al menos eso pretenden, porque Internet es incontrolable, al menos de momento.

Han habido muchos marrones con el tema de la propiedad intelectual y creo que el problema sigue siendo el mismo que hace treinta años, cuando salió el tema de "estáis matando la música" con la aparición de la cinta de cassette: la industria está muy cómoda, la industria no quiere cambiar su modelo de negocio porque le resulta muy rentable y fácil de monopolizar (al fin y al cabo, y como siempre, son cuatro los que se reparten el 90% del pastel. A la industria discográfica (y a la cinematográfica también, aunque es diferente) le gusta funcionar así porque son las grandes corporaciones las que la controlan, pero me resulta absurdo que, siendo el artista el creador de la obra, sólo se lleva (en el mejor de los casos) un 15% del beneficio de la venta de discos. No sé, llamadme radical, si queréis, pero creo que al creador le debería pertenecer poco menos que el total absoluto de los beneficios de su obra. ¿Por qué es tan difícil enriquecerse con el arte? Pues porque los mecenas, que los hay a patadas, viven del aire, viven del trabajo de los demás y con la excusa del "te voy a hacer famoso" se nutren del esfuerzo del artista acaparando los beneficios, no de uno, si no de todos ellos.


No nos engañemos, la culpa no es sólo de los magnates de la industria, los artistas tienen los huevos muy gordos y son más vagos que dios (que trabajó seis días y lo dejó a medias), porque a día de hoy, si tu producto es bueno, innovador, transgresor, si tiene potencial, con Internet tienes suficiente para hacerte famoso, forrarte y vivir de rentas el resto de tu vida (que parece que es lo que pretenden tantos artistas que hace más de un cuarto de siglo que no producen nada nuevo... Yo no sigo cobrando por el informe que le entregué a mi jefe hace cinco años... Pero eso es otro tema mucho más complicado). Está más que demostrado que si pones tu obra en Internet a disposición del público, ya sea a cambio de la voluntad o de un precio mínimo, el usuario no va a quejarse. Lo que sí que pasa es que si te dedicas a vender un producto que te cuesta producir dos céntimos a dieciocho euros te van a poner verde y te vas a comer los mocos. Artistas, despertad, que hay una cosa llamada Internet, ya no necesitáis a esas pirañas que viven de vuestro sudor, si lo hacéis vosotros mismos, el 100% de los beneficios de vuestro trabajo será para vosotros, no tendréis que firmar contratos denigrantes y no tendréis que rendir cuentas a nadie salvo a vosotros mismos.

Pero no, no hay cojones. la industria quiere sacar pasta de todas todas, así que designa a dedo a una ministra (hablo de España, apenas tengo conocimiento del resto de países y sus leyes) y a base de ves tú a saber qué consigue que los partidos mayoritarios al apoyen en este proyecto de ley (que según mis cálculos ya se habrá aprobado) censor y contrario a los derechos fundamentales del ciudadano en particular y del ser humano en general.

Entonces entran en juego los referentes culturales que, por desgracia, en este país se limitan a Alejandro Sanz y Ramoncín, y cuando alguien crítico (hablo de Victor Manuel, Sabina, Serrat y tantos otros) dice la suya, no tiene más cojones que rectificar a las pocas horas (cosas de los contratos, oiga. Cuando éstos gilipollas entran en el juego empiezan a liarla, Ramoncín acabó muy mal y su suplente, el señor Sanz va por el camino de quemarse aún más rápido, y cómo la lían, se lían ellos también, por lo que entra en juego la estrategia de la empresa: ellos tienen un problema y la culpa es tuya.


Así es, querido consumidor, tú tienes la opción de comprar su producto, y hay competencia, y el capitalismo es maravilloso, pero si dejas de comprar lo que te venden, la culpa de su fracaso es TUYA, HIJO DE PUTA. Si, amigos, ahora imaginaros por un momento que los herreros denunciaran a Henry Ford por acabar con el negocio de herrar caballos, que los fabricantes de máquinas de escribir denunciaran a Apple por crear el ordenador de sobremesa. Porque es exactamente lo que está pasando, hay un colectivo de súperempresarios intentando desinventar la rueda. Y el Gobierno los subvenciona.

Si no compras su producto eres (y no me lo invento) poco menos que un proxeneta, un ladrón, un pirata, un criminal. Sólo por no comprar su producto, sólo por no ir allí y decir: "oiga, señor Sanz, señora Shakira, señor cadáver de Michael Jackson: aquí les dejo el dinero, eh, una bolsa de duros para ustedes y yo me llevo ésta de pesetas, que me da lo mismo y así no se pudren en la miseria entre abrigos de pieles, joyas, yates y mansiones en Miami". Éste es el problema, ésto es lo que pasa.

Y lo van a aprobar, manda huevos.

Espero poder entrar más a fondo en el tema la semana que viene, que quiero hacer una semana temática, si tengo tiempo (que sólo dios lo sabe. y eso que no existe), por hoy lo vamos a dejar aquí, sólo falta una pequeña reflexión final:

Si ésta gente es la que manda y vivimos en una democracia ¿Cómo es posible que tomen decisiones que la gran mayoría de la población no aprueban? ¿Cómo es posible que estando en un sistema no bipartidista, en casi cuarenta años de democracia sólo hayan gobernado dos partidos? ¿Cómo puede ser que nuestros supuestos referentes culturales nos estén pegando sablazos, insultando y abogando por el pensamiento único? Y lo más grave: ¿Cómo es posible que no hagamos ABSOLUTAMENTE NADA?

Estas preguntas son retóricas... Y aunque no lo fueran, qué cojones, somos idiotas.

2 comentarios:

Tommy dijo...

Probablemente ya los conocerías, pero te incluyo un par de enlaces que pueden ayudarte en la documentación de ese próximo post.
http://copiaestelibro.bandaancha.st/
http://www.antonio-delgado.com/2010/12/desmontando-paso-a-paso-la-ley-sinde/

Un saludo.

Ximi dijo...

Si, ya los conocía, aún así, gracias, majo.