jueves, 14 de abril de 2011

LA REPÚBLICA, BREVE REFLEXIÓN

No sé si lo sabéis, pero hace 80 años este país era un lugar mejor. Bueno, tal vez la expresión debería haber sido "este país era un lugar con un futuro mucho más brillante que este", porque la vida durante la segunda república no fue nada fácil. Un gran número de republicanos se tomaron la justicia de su mano y, en nombre de la república ajusticiaban a todos los burgueses que se encontraban. En mi pueblo, por lo que sé, hubo una republicana que sustituyó a una mujer rica del pueblo, adoptando incluso su nombre. Todo en nombre de la república, por supuesto.

No niego que habría que expropiar las propiedades de los más ricos, pero nunca matarlos por el hecho de tener más dinero que lo resto, al fin y al cabo, hasta entonces se habían movido en el sistema anterior y sólo habían hecho lo que se pedía desde la sociedad.

Se cometieron muchos abusos, sí, pero sabemos que con los años hubieran desaparecido y, espero, sido castigado. Lo que debemos recordar de todo lo que ocurrió son un par de cosas:

En primer lugar, que existía una constitución (que hoy regalan con el diario Público) que es una de las mejores que ha visto el mundo. Por supuesto era hija de su época y deberían corregirse muchas cosas, pero la tolerancia, el respeto y la igualdad que se reflejaban en sus página no tienen parangón en el mundo. La de hoy es antidemocrática, por mucho que la votáramos favorablemente estábamos respondiendo prácticamente a un chantaje: o constitución o dictadura.

La democracia que se vivía era plena y muy avanzada. Evidentemente no se podía aspirar a lo que aspiramos hoy y llamamos democracia participativa, pero sí que era una democracia útil que se movió mucho por cambiar las cosas y lo hizo. Los discursos que se oían eran realmente acojonantes y son temas que hasta hace cuatro días no se han vuelto a tocar. Os recomiendo buscar alguna antología de Azaña para comprobar lo que estoy diciendo, no tiene precio.

La mujer por fin pudo ver cómo, después de siglos de tiranía masculina, se le reconocía los mismos derechos del hombre y tras una ardua lucha se logró el voto femenino y, por tanto, el sufragio universal. Fueron muchas mujeres las que lucharon por esto y es algo de lo que sentirse realmente orgulloso.

El estado pasó a ser totalmente laico algo que a día de hoy no hemos conseguido ni de lejos. La iglesia vio expropiadas tierras y propiedades y yo me hubiera descojonado a gusto sólo de recibir las noticias (imaginad si me dejan expropiar a mí).

Evidentemente tiene partes negativas, como el hecho de que durara tan poco o que se acabara, pero ya sabemos cómo son los fachas de este país, unas bestias infectas que sólo buscan el propio beneficio aunque sea a costa de más de un millón de muertos que hubo en la guerra civil.

Si la república no hubiera terminado podrían haber pasado varias cosas:

La tendencia era la izquierda más bien radical, así que es posible que se hubiera llegado a implantar un socialismo o un comunismo. También es posible que nos hubiera ido mejor que a los rusos, o peor, nunca se sabe... Igual hubiéramos acabado formando parte de la U.R.S.S.

Tal vez hubiera seguido una democracia hecha con el corazón que hubiera llevado al país a la cúspide del mundo en lo que a derechos humanos, sociales y legales se refiere, aunque por otra parte, viendo cómo están las cosas hoy y la gente que manda, tiemblo al pensar que hubieran mandado también de haber existido la democracia desde 1931...

Puede que la república hubiera ido evolucionando del mismo modo que el resto de repúblicas europeas y nos hubiéramos convertido en unos neoliberales xenófobos como en Francia o Italia... Que creo que es lo más probable.

En todo caso, la II República existió y creo que es nuestro deber traer la tercera, acabar de una vez de tratar con borbones y buscar nuestro propio camino que, desde luego, ni el rey, ni el papa, ni los tertulianos de Esfintereconomia nos van a ayudar a recorrer.

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