martes, 21 de junio de 2011

Calienta el odio: Valoración de los últimos días de la #spanishrevolution

... y entonces, con un simple movimiento de muñeca, le rebané el cuello y me quedé tan ancho, ja, ja... Oh, hola, frikis murmurapelos, estáis aquí! Que agradable sorpresa...

Sí, sí, lo sé, he estado apartado de la vida pública mucho tiempo, más del que recuerdo, sin poner siquiera posts chorras con fotos imbéciles o vídeos idiotas... En fin, espero que comprendáis que he estado muy ocupado con una masa bíblica de exámenes y con una revolución entre manos... Aunque si no lo entendéis me la pela bastante, ya sabéis que vuestra opinión, para mí, es poco menos que un grano en el culo, que si no está en el ojete, ni pica ni nada...

En fin, no sé que contaros, han sido un par de semanas duras, no he dormido, he perdido como mil millones de kilos, he estudiado (algo declo que no hay precedente histórico documentado), me he manifestado y he hecho de todo, bueno, de todo menos dibujar y escribir, que es lo que me gusta, pero vamos, que han sido completitas estas semanas... Y largas de cojones...

Podríamos hablar de muchas cosas, pero creo que lo que tenemos todos en la cabeza es el movimiento del #15M, que no se para. Ya ha pasado más de un mes desde que esos locos acamparon el la Puerta del Sol y el tema se ha movido mucho (por eso se llama movimiento, sino se llamaría quietez o algo así...). Las dos últimas semanas han estado llenas de actos, manifestaciones, actividades y opiniones para todos los gustos y colores. Por desgracia, yo no he podido estar muy implicado debido a mi situación estudiantil y me he ausentado de muchas asambleas, aunque he estado cuando he podido, pero vaya, que me entero de todo, que para eso pago banda ancha...

¿Lo más reseñable? Pues muchas cosas, por ejemplo, los deshaucios que se están evitando en Madrid y Valencia y que pronto vamos a empezar a evitar en Lleida con la ayuda de los ciudadanos. También nos hemos empezado a expandir por los barrios con una afluencia y eficacia que no habría predicho en mi puta vida, el día 15 se acampó de nuevo en Ricard Viñes para que los hijos de puta que nos gobiernan no se olviden de que seguimos aquí (yo no pude acampar, pero Sònia sí) y que no nos rendimos en nuestra lucha, el día 11 escobamos la plaza de la Paería (nuestro ayuntamiento) cantando una versión 15M del "chinchibiri" mientras hacían el acto de envestidura del alcalde y luego hubo una fiesta de tres pares de cojones con un huevo de grupos de música, animación infantil... Pintamos un lienzo de 2x2, incluso...

Pero lo más reseñable de estas dos semanas, a mi parecer es el bloqueo que se llevó a cabo en el Parlament y que se ha demonizado de una forma muy mezquina y muy irresponsable desde los medios de incomunicación. Voy a hacer un poco de análisis del tema:

Miles de personas se agrupan y se manifiestan en contra de la clase política. Para hacerlo eficaz y visible, lo hacen enfrente del lugar dónde se reúnen y el día que tienen previsto aprobar una ley que sirve, básicamente, para recortar los fondos sociales y dejarnos a todos en bragas para que la gran empresa, los conglomerados internacionales y los fondos financieros salgan, no sólo impunes de la crisis que han ayudado a crear, sino que además puedan obtener beneficios. Se hace, porque se tiene que hacer, una manifestación acojonante en los morros de esta gentuza a la hora en la que entran a "trabajar". Y cuando llegan se les increpa, se les insulta, se les provoca, se les veja, y con toda la razón. Hay incluso (cuatro según los que estaban allí, todos según los que no) quién decide tirar pintura y escupir, hay quién decide dar palmaditas en el hombro a los parlamentarios, hay quién decide hacer lo que sea necesario.

Porque amigos, yo (casi) siempre voy a condenar la violencia, creo que es un recurso sucio, feo, horrible, pero desde luego, no voy a criticar a quén insulte al que se lo merezca, no voy a criticar a quién lance pintura a los que están acabando con nuestro futuro, no voy a criticar a quién escupa a los hijos de puta que se están repartiendo el pastel mientras el pueblo pasa hambre.

Lo siento, no se puede acusar de violentos a los que pintan sobre el abrigo de la Tura (que se ha comprado en el Desigual con nuestros impuestos) cuando la respuesta por parte del gobierno ofendido y vilipendiado es lanzar a sus mercenarios a partirles la cara. No tiene nigún valor que te llame violento quién una semana antes te ha hinchado a palos cuando lo único que estabas haciendo era absolutamente nada, cuando todo lo que pides, es que se cumplan tus derechos más fundamentales.

Por eso, gente, creo que no sólo no es malo ni perjudicial, creo que es recomendable insultar, vejar, faltar, humillar, escupir y llenar de pintura a los políticos que llevan años estafándonos, que llevan años, qué coño, años: décadas! humillándonos y mintiéndonos, tomándonos por idiotas y defecando en nuestros derechos. No sólo no es violencia, es necesario y yo lo justifico totalmente.

Parece que desde hace unos días, los "expertos" que se creen con derecho a opinar sobre todo pero no actuan jamás, han elaborado una especie de guia del buen indignado, porque no paran de decir lo que podemos y no podemos hacer, decir, mostrar, pensar...

¡Salid a la calle, vagos de mierda, y podréis hacer lo que vosotros queráis! No os dais cuenta de que este movimiento no se puede guiar, no tenéis poder sobre nosotros, dejad de opinar en el puto bar, en el sofá, en los medios de comunicación...

Ayer ví a una señora decirle a una chica que no pintara con tiza en el suelo, que a ver qué iba a pensar la gente...

Hasta que no nos demos cuenta que el movimiento somos todos, no tiraremos adelante, debemos concentrarnos en nuestros objetivos y mirar adelante. Tenemos la opinión pública de nuestro lado y eso es muy importante, poco a poco, sin prisa y sin pausa, yéndo cada vez a más y haciendo lo que sea necesario.

En fin, nenes, esto es todo por hoy. Mañana más, y recordad: lo cóckteles molotov con gasolina, que hay más dispersión de cristales...

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