miércoles, 28 de septiembre de 2011

Clases de protocolo de tito Ximi: Cagar en baño ajeno

Hola, frikis mascapuros, hoy os traigo una de mis magistrales clases de protocolo para que podáis moveros por el mundo sin problemas y sin liarla demasiado, aunque con la cara que metéis, va a ser dificil que paséis por personas normales y funcionales, pero bueno, haremos lo que podamos. Hoy vamos a aprender cuales son los pasos para cagar en casa ajena.

Es bien sabido que a la gente, a veces, nos dan ganas de giñar, y eso te puede suceder dónde sea, incluso en casa de un conocido. Probablemente no os importe hacerlo en casa de un amigo, así que propondré el hipotético caso de que lo tenéis que hacer en casa de los suegros que acabáis de conocer (cosa que sabemos, nunca ocurrirá porque estáis destinados a no perder la virginidad jamás.


  1. Cuando te des cuenta de que te estás cagando debes buscar una buena frase para notificar que debes ir al aseo. Algo discreto y elegante, sin dejar claro a lo qué vas. A la gente le incomoda que cagues en su baño, así que debes levantarte como un rayo de dónde estés sentado y gritar tan fuerte como puedas mientras miras directamente y con los ojos muy abiertos el paquete de tu anfitrión (también vale el escote de tu anfitriona): "Necesidades fisiológicas me obligan a ir al aseo, dónde tenéis la crema hidratante?".
  2. Una vez en el baño debes quedar como una persona muy limpia por lo que vas a tener que gritar muy fuerte: "Oh, dios, sois unos degenerados, este baño está hecho una puta mierda, huele que apesta y está lleno de mierda!", así quedarás como alguien, al menos, más limpio que los ocupantes de la casa.
  3. Para probar tus palabras anteriores debes dejar el baño guarrísimo, sí no quedarás como un mentiroso de mierda y te lacerarán a tu salida. Procede a mear por todo el baño y pisotéalo para que se enguarre todo, procura eyacular en el espejo y escribir en el techo con pintalabios. Si eres fumador, puedes echar unas caladas y quemar las cortinas de la ducha. Cuando tus anfitriones lo vean, se sentirán avergonzados e insistirán en practicarte felaciones para compensarte.
  4. Ahora puedes cagar tranquilamente mientras te preguntas por qué cojones no lo has hecho antes de mearte por todas partes, ahora tienes que hacer caca sentado en tu propia orina, eso es algo que te vana tener que compensar los anfitriones con más felaciones.
  5. Una vez has acabado y para que no dé la impresión de que te tomas demasiadas libertades en casa ajena, no actives la cisterna. Llama al o la cabeza de familia y muéstrale tu obra e invítale a comer de la taza, rebaña con pan los bordes y acércaselo a la boca. Si se resiste, como previsiblemente pasará, golpéale con fuerza en la cabeza y húndesela en tus heces, que espero que sea abundante, que sí no, pa qué... Ahora huye, cambia de identidad, de país y vuelve a empezar tu vida.
Eso es todo, espero que os sirva en el futuro cercano, aunque a mierda ya oléis... Que os follen!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Soez y con menos nivel del habitual :(

Alvaro dijo...

Anónimo, agradece que volvieron las clases de protocolo. Yo por lo menos, ya estaba comportándome como un salvaje.