martes, 25 de octubre de 2011

El fin de eta, la continuidad del terrorismo

Pues sí, amigos, ETA ha anunciado el cese de su actividad armada y eso me sirve de excusa para empezar una (un tanto tardía) semana temática sobre el tema. ¡Vamos al bollo!

ETA ha comunicado que deja de matar y los medios se han hecho eco enseguida. Han habido reacciones de todo tipo, los que se alegran en demasía y los que, por falta de conveniencia política, niegan cualquier mejora en el devenir del conflicto. La opinión que no hemos oído en demasía por la tele es la más realista y, por desgracia, menos alegre que la de los medio de izquierdas.

Lo cierto es que ETA ha matado a más de 800 personas en 43 años de historia. Toda muerte prematura es despreciable, y más si es fruto de un asesinato, así que el cese de la violencia por parte de ETA es una gran noticia. la pregunta que nos surge a todos es la misma: ¿Y ahora qué?

Ahora hay mucha gente convencida de que el siguiente paso es la disolución definitiva de la banda. Yo discrepo. Durante los últimos 43 años en esta país ha habido una guerra y, como en toda guerra, hay dos bandos. Durante décadas, el estado español ha secuestrado, torturado y asesinado a cientos de vascos por el mero hecho de ser abertzales. Del mismo modo que critiqué el asesinato político de Bin Laden, el ahorcamiento mediatizado de Saddam Hussein y ahora condeno la tortura y el asesinato a sangre fría de Gadaffi, no podemos permitir que una visión política diferente o la repulsa a los crímenes cometidos por una banda armada nos obcequen en la venganza y debemos dar juicio justo a todos los implicados y condenar a los culpables y liberar a los inocentes.

Otegi lleva años encerrado por intentar acercar la paz a un conflicto que no iba a ningún lado y, siendo amnistiado por el tribunal de los derechos humanos, sigue en prisión por nuevas condenas que el estado se saca de la manga. Y aunque sea el más visible, no es el único. No son ningún secreto los abusos y torturas a las que han sido sometidos y sometidas los sospechosos de pertenecer al entramado etarra detenidos más o menos acertadamente, mientras la ley antiterrorista protege a los torturadores y no da ninguna garantía de que se respete la ley en las mazmorras del estado español. La dispersión de presos lleva años obligando a familias a viajar miles de kilómetros para ver a sus seres queridos, prisioneros con menor o mayor motivo, en cárceles  españolas alejados de los suyos.

El primer paso lo ha dado ETA, ahora es el turno del estado. A partir del 20 de noviembre vamos a sufrir un cambio de gobierno hacia una tendencia previsiblemente conservadora. Esperemos el triunfo de Amaiur en las generales y una oposición de izquierdas fuerte y relevante que fuerce al gobierno a hacer lo que toca.

El siguiente paso es el acercamiento de presos y el indulto a los presos políticos, entonces ETA debe disolverse y dar paso a un indulto a aquellos que no tengan delitos de sangre y a la formación de una maquinaria política fuerte en Euskadi.

1 comentario:

Alvaro dijo...

Por la lógica, si se lleva a juicio a los nazis, que han matado millones, también habría que llevar a los de ETA a juicio ¿no?

Sobre Gadaffi, sí era un dictador y se adueñó del gobierno, pero estaba viendo por ahí que aunque era un maldito miserable hizo algunas cosas buenas... eso sí le sobraba el dinero por el petróleo. A muchos les convenía que no fuese a juicio, porque se sabrían muchas cosas. Ahora con un juicio a ETA se van a saber muchas cosas muy interesantes.