jueves, 27 de octubre de 2011

Yo condeno

La obsesión de los políticos y los medios por conseguir que la gente de la izquierda abertzale condene los atentados de ETA me hace reflexionar sobre, en primer lugar la necesidad de hacer condenar a todo el mundo algo con lo que no tienen que ver directa o indirectamente cuando partidos como el Partido Popular no se ha molestado en condenar los crímenes o la mera existencia del franquismo que, por cierto, causó muchísimos más muertos que cualquier banda armada que haya existido en este país o incluso la suma de la totalidad de las víctimas. Altos cargos del PP han calificado el franquismo como una época "de extrema placidez" y, no obstante, ahora vienen pidiendo condenas por parte de los demás.

En segundo lugar me pregunto cual es la utilidad de esas condenas y para qué. Por qué se insiste en que se repita una y otra vez una condena a una banda terrorista que está más que condenada por todos los estratos de la sociedad. Finalmente, me gustaría saber qué es lo que hay que condenar exactamente...

Hace un par de semanas, en el programa de Jordi Évole Salvados, se trató el tema de ETA (antes de sus disolución) en un programa titulado "Borrando a  ETA". Jordi entrevistó brevemente a una miembro de Bildu y le preguntó si condenaría un hipotético atentado de ETA que tuviera lugar ahora. La respuesta, evidentemente, es que sí, una respuesta que, supongo, daríamos todos. La pregunta que el Follonero planteó a continuación fue: "¿Condenas todos los atentandos de ETA?", haciendo énfasis en el "todos". La respuesta de la abertzale fue muy sesgada y no llegó a nada claro, y es que es una pregunta muy difícil.

Si a mí me hacen esta pregunta, mi respuesta es que todo uso de la violencia para resolver un conflicto sin haber agotado las vías pacíficas es condenable, pero mi respuesta corta es, evidentemente no.

Condeno el asesinato de funcionarios sin poder de decisión, condeno el asesinato de alcaldes inocentes, condeno el atentado de la T4, condeno el atentado del Hipercor. Condeno la ejecución de concejales y policías sin culpa alguna. No condeno el asesinato de Carrero Blanco, el presidente del gobierno de un estado fascista, asesino y represor, no condeno el asesinato de un policía que ha torturado en los cuarteles a sospechosos de formar parte de ETA. no condeno un atentado a Aznar, un presidente fascista que llevó a la guerra a un país que no quería ir por simple egomanía y avaricia. ¿Era necesario usar la violencia en estos casos? Habría que estudiarlo, discutir y probablemente jamás llegáramos a estar de acuerdo. Lo que está claro es que hay gente que mejor que muerta no podría estar.

Condeno la violencia de ETA. Condeno las décadas de terror. Condeno sus medios. Condeno sus chantajes. No condeno su existencia. No condeno su finalidad. No condeno los asesinatos de fascistas, asesinos y torturadores. Por supuesto, no condeno a Euskadi por los crímenes cometidos sólo por algunos.

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