jueves, 14 de junio de 2012

Comunicado sobre mi detención


Esta mañana me he levantado tarde, ayer estuve trabajando hasta las tantas y necesitaba dormir.  Me disponía a prepararme un café, pero antes me iba a fumar un cigarro. Mientras me lo liaba, han llamado a la puerta. Eran dos agentes de la policía nacional que me han explicado amablemente mientras me leían mis derechos que estaba detenido y debía acompañarlos.

Últimamente mi ciudad, Lleida, se ha visto involucrada en demasiados incidentes con la policía: detenciones de estudiantes, cargas policiales, vejaciones a activistas, por eso no me ha sorprendido lo más mínimo que, finalmente, hayan venido a por mí que, como tantos otros, intento moverme tanto como puedo por hacer de éste un mundo más habitable. En cuanto he llegado a la comisaría, me han explicado que estaba detenido a causa de un presunto delito de injurias contra un funcionario público. Entonces sí que me he sorprendido, ha sido en ese momento cuando me he indignado de verdad.

Estoy acostumbrado al acoso, ya me he hecho a la idea de que los activistas están en el punto de mira del poder que controla todos y cada uno de los hilos que componen los estamentos de este sistema corrupto, sé que siempre van a haber vejaciones, negaciones de derechos y otras mierdas que nos vamos a tener que tragar a diario, pero esto me ha parecido exageradamente absurdo.

Me ha detenido la Brigada de Investigación Tecnológica de Barcelona, cuando he sabido eso, no he podido parar de pensar en que esta gente se dedica a detener pederastas, se dedica a acabar con redes de pornografía infantil. Lo que ha pasado por mi cabeza es que el político o la política de turno al que han molestado mis comentarios, opiniones o acciones en Internet ha presionado lo suficiente como para que estos agentes, encargados de que no se viole a niños, dejaran de hacer la importante labor que hacen y vinieran a detenerme por presuntas injurias.

Evidentemente, no sé lo que ha pasado en realidad, tal vez, mi presunto crimen ha sido tan atroz que ha tenido preferencia por delante del del tipo que ha secuestrado a una niña y la ha violado para grabarlo y difundirlo. Tal vez no lo entiendo, tal vez mi mente es tan retorcida que no puede llegar a comprender que mi delito, mi presunto delito, es todavía más grave que distribuir imágenes de agresiones a menores con ánimo de lucro. La cuestión es que tras, querer tomarme declaración y yo negarme, y después de que viniera mi abogado, me han liberado.

Insultar a un político es delito. Y les va estupendamente, pronto será delito pensar, leer según que libros, tener según que ideas, será obligatorio someterse a una lobotomía colectiva que obedezca sólo a los intereses de los que mandan hoy, que son los mismos que mandaron ayer y seguirán mandando mañana. Utilizarán todos los recursos que ostenta el supuesto estado de derecho que han creado para su propio beneficio, a imagen y semejanza de su propia ética corrupta y para facilitar sus oscuras intenciones, para generar miedo, para generar desconfianza, para que nos mostremos cada vez más tímidos ante los ataques que sufrimos día a día por parte de aquellos que, ante la Constitución, juraron trabajar para el pueblo y para los intereses de éste y que no hacen más que especular con nuestras vidas, como si no fuéramos más que valores mercantiles que deben revalorizarse o morir para dar paso a una nueva generación de votantes y consumidores.

Mientras tanto, vemos como nos mienten, como nos engañan, como manipulan, como tergiversan, vemos como, día a día, se hacen más y más fuertes en una complicada trama de partidos, intereses políticos y económicos, entre puñaladas y manipulación mediática. Ahora mismo no deberíamos preguntarnos por qué me han detenido. No deberíamos preguntarnos por qué detienen a nuestras compañeras que, día tras día luchan para crear alternativas a este sistema fraudulento. No deberíamos preguntarnos por qué somos objeto de su odio y su represión. Lo que deberíamos preguntarnos, lo que deberíamos preguntar a la policía, es por qué a nadie se le ha ocurrido todavía que los que deberían estar entre rejas son sus amos.

No perdáis la esperanza, no perdáis el impulso. La lucha sigue, cueste lo que cueste, porque estamos dispuestos a dar la vida por una idea, porque no tenemos nada que perder, porque nuestro interés no va más allá de nuestras buenas intenciones. Tarde o temprano se tambaleará este sistema y allí estaremos nosotros, preparados para construir una alternativa sólida que no tenga en cuenta los intereses de millonarios sin corazón, que no permita que una persona valga menos que su hipoteca, que no considere posible el abuso de poder de los que, de forma fraudulenta, ascienden al trono. Más allá de banderas, más allá de consignas, más allá de manuales de partido. Ese día llegará. Por eso nos tienen miedo. Por eso no debemos temerles.

¡Salud y lucha!

Ximi
(Lleida, 14/06/2012)


7 comentarios:

Lisensiada dijo...

La cosa es que, con el Código Penal en la mano y haciendo una interpretación amplia del artículo 209, sí se te puede imputar un delito de injurias, porque al haberlo hecho por Twitter se considera publicidad... y encima a funcionario público! Sin embargo, yo no veo como una injuria decir: "calla puta que no tienes dignidad" porque no das datos ni nada tangible acerca de la tal cifuentes, es algo más bien abstracto. Como si yo ahora te llamo hijo de puta sin más.

Normalmente, un juez archiva estas cosas, pero como la tía es una política, no sé si al final te tocará pagar multa... suerte hamijo!

Álex Esteve dijo...

Es una pena que vuelvas al blog por estos motivos...

Comparto.

Jeral dijo...

¡Que Viva la Revolución! diría Salvador Limones. Fuerza Ximi.

Anónimo dijo...

estos comunissshhhhtas

Anónimo dijo...

Sabias que tarde o temprano pasaría, vamos hace tiempo que se veía venir. De todas formas ya sabes, todo esta atado y bien atado. No hay escapatoria. Nada, absolutamente nada, puedes hacer, ni tu ni nadie. Todo esta bajo control, nada queda al azar ni siquiera tu. resígnate a la esclavitud intelectual y económica porque el imperio eterno ha llegado. Sobrevive si puedes...

Alvaro dijo...

Ximi, lo que ellos no se imaginan es que si te meten en la jaula injustamente hay muchos que van a empapelar la internec denunciando la injusticia, y todo el puto mundo lo va a saber y ahí vamos a ver como se les cae el perfil político.

Anónimo, no todos han nacido para resignarse, si lo haces, es porque formas parte de la masa; pero algunos no vamos a dejar que nos pisoteen las bolas. Cuando te sientes libre, no importa en qué jaula te metan, no importa cuántos palos te den, no importa todas las barbaridades y mentiras digan que dijiste. Cuando te sientes libre, mueres libre. Te pueden quitar hasta la vida, pero la libertad...

Que se me disculpe el tono, los sudamericanos somos emotivos.

Avispa dijo...

Ya perdonarás que no me despierte mucha simpatía una persona que para insultar a una mujer la llama puta. Esta individua será muchas cosas, pero puta no es. Las putas se dedican a una actividad muy concreta y, por cierto, también merecen todo tu respeto.

Somos muchas las mujeres que llevamos décadas esperando una generación de hombres que, cuando nos quieran insultar, ni se les pase por la cabeza la palabra "puta". Está claro que tu generación tampoco es la que esperamos.

No te molestes en disculparte. Como vimos todos con Cañete, cuando te traiciona el subconsciente, no valen excusas.

Flaco favor haces al activismo mezclándolo en este asunto, y aún más flaco comparando tu insulto con pensar, leer libros o tener ideas. Si quieres insultar a esa tipa, busca epítetos que se le puedan imputar, seguro que encuentras muchos. Pero llamar puta a una mujer es delito, y no tiene nada que ver con la libertad de expresión.