viernes, 23 de noviembre de 2012

Mi opción de voto para el #25N y mis motivos


Sois muchos los que me lo habéis preguntado, y yo siempre he sido bastante reservado en este aspecto, pero viendo la confusión que hay alrededor de las elecciones catalanas del domingo, voy a aclarar cuál será mi voto y mi reflexión al respecto.

Si nunca pregono mi voto a los cuatro vientos es por el mismo motivo que jamás digo a la gente qué es lo que debería votar (práctica cada vez más extendida, me gusta saber vuestra opinión, pero no tolero que me digáis qué debería hacer), aunque sí opino sobre lo que NO debería votar. Aún así, he notado como cada vez más, y especialmente durante esta campaña, se me pregunta por mi opción o se da por hecho que votare a una u otra formación política, así que paso a explicar mi punto de vista.

Yo siempre voto. Creo que es una irresponsabilidad no hacerlo, y aunque respeto el abstencionismo activo, creo que no sirve para nada más que para validar las opciones mayoritarias y los comentarios sobre la apatía del pueblo ante un sistema presuntamente democrático cada vez más inefectivo. Siempre voto, aunque sea nulo (blanco jamás, eso sí que es declarar que estás de acuerdo con la opinión mayoritaria). Éste año, cuando se anunciaron las elecciones anticipadas, hace apenas tres meses, creí que la mejor opción era aquella que se me ha atribuido por defecto (de forma razonable) en las conversaciones que he tenido al respecto: la CUP. La CUP es un partido que parte de un maravilloso paradigma asambleario, es un proyecto muy valiente y muy optimista en el que no existe jerarquía y se lucha por un modelo de izquierdas dentro de un marco secesionista. Es obvio que se puede llegar a pensar que el voto ácrata o anarquista puede ir a parar allí, si es que va a parar a alguna parte, no obstante, y a riesgo de perder amigos, diré que la CUP de Lleida no me convence. La candidata, Antonieta Jarné, no me gusta. Cuando me planteo a quién votar, me planteo a quién quiero ver en el Parlament, y la señorita Jarné no me parece una buena opción en absoluto, no como otros de los miembros de la candidatura, que son gente muy potente y con las cosas muy claras.

A lo largo de esta campaña y precampaña, he visto como las CUP hacían “fichajes estrella”, aunque según ellos no eran tales, como David Fernández, Titot, Oleguer Presas, etc., que hacen que piense que funcionan, hasta cierto punto, con los engranajes mentales de los partidos de toda la vida, aunque esto es lo de menos. El hecho de que Georgina Rieradevall, número dos de la CUP por Barcelona haya pedido a los indecisos que voten a CiU me parece bastante más preocupante, y me da la impresión de que, al igual que ERC, antes elegirían país que izquierda, y eso no es aceptable.

Por circunstancias de la vida, y de una forma u otra, llegué a encargarme del diseño y la ilustración de la campaña de ICV-EUiA, y más tarde, también me hice cargo de parte de la comunicación y la prensa. Conocía a la candidata, Sara Vilà, estábamos juntos en Unitat Contra el Feixisme i el Racisme Lleida desde que me pidió que la sustituyera como coordinadora (cosa que, por cierto, no se me da muy bien). La conocía también de las asamblea y ocupaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Lleida, así como del resto de movidas de activismo que tienen lugar, de forma cada vez más frecuente, en Lleida. En cuanto supe que la cabeza de lista por Lleida iba a ser ella, decidí que me gustaría ayudarla, aún sin tener claro mi voto (aún estaba convencido de que votaría a la CUP).

Así pues, empecé a trabajar con la gente de ICV de Lleida, que, al margen de todo, debo decir que me ha sorprendido lo buenas personas que son todos, siendo así de buenos, no me extraña que se los coman tan a menudo, aunque hace falta gente así en política. A lo largo de la campaña y la precampaña, he ido conociendo a los candidatos de las otras demarcaciones, a europarlamentarios, a diputadas, a Joan Herrera, incluso a Mònica Oltra, que vino a apoyar a Sara Vilà, cosa que me alegró mucho. Al cabo de poco tiempo de convivir con ellos, de escuchar sus opiniones, de valorar sus objetivos, de leer su programa y de entender sus planteamientos, llegué a dos conclusiones: que esta gente se queda corta en muchos aspectos, aunque hacen lo que pueden y que quiero que Sara Vilà vaya al Parlament.

Opino que necesitamos a gente como Sara en política. La he visto meter caña a todos los candidatos (excepto a los de la mayor parte de partidos pequeños que, como siempre, se excluyen de tertulias y debates de forma injusta) de una forma muy efectiva, la he visto plantar cara a todo tipo de situaciones, la he visto preocuparse por su equipo de una forma casi enfermiza, la he visto llegar hasta la extenuación sin perder la compostura, la he visto negarse a hacer cosas que la hubieran beneficiado por no ser completamente éticas, la he visto hablar con la gente, la he visto posicionarse en temas delicados, como puede ser el del independentismo, me la he encontrado en todas las manifestaciones y sentadas antes de que le interesase políticamente hablando. La he visto decir la verdad. Yo quiero a Sara Vilà al Parlament.

Evidentemente, esto no es una petición de voto para ella, ni mucho menos. Vosotros sabréis lo que votáis, y comprendo que ICV ha cometido muchos errores en el pasado y nos ha decepcionado a muchos (entre los que me incluyo). Esto sólo es mi opinión, porque la habéis pedido (de otra forma, dudo que la hubiera dado). Estas elecciones están siendo extrañas y los resultados son bastante inhóspitos. Los partidos son una mierda: CiU está llena de corruptos y quiere seguir recortando derechos, privatizando y golpeándonos cada vez que salimos a la calle, el PP está lleno de corruptos, pero también de fascistas que pretenden negarnos el derecho a decidir y a expresar nuestra voluntad como pueblo. El PSC no saben ni quién cojones son, andan perdidos y proponen estupideces, como un federalismo del que no sabemos ni el modelo ni el objetivo, además de presentarse por Lleida mi archienemigo Àngel Ros, alcalde de Lleida, que mandó cargar contra los que estábamos acampados en la plaza cuando lo del 15M. ERC me parece una basura llena de neocons y nacionalistas de postal, los patriotas me tocan los cojones, y si ni siquiera son fieles a sus ideas de izquierdas, todavía más. SI me parece ambiguo, creen en una independencia mágica que nos llevará a todos a los mundos de Yupi, cuando lo que son es un atajo de neoliberales asquerosos. Ciutadans me parecen unos indeseables y unos maleducados que ni siquiera se dignan a hablar su propia lengua (es vergonzoso ver, en un debate de la televisión catalana sobre las elecciones catalanas, de siete, a una única candidata hablar en otro idioma porque se supone que quiere demostrar algo). De la CUP ya he hablado, y otros partidos como PIRATA.CAT, PACME, Revolta Global, Escons en Blanc, aunque me parecen estupendos en su mayoría (y, de hecho, en alguno he militado), no me parecen, en este caso, relevantes para nada. Francamente, yo votaré ICV-EUiA, no por el partido, sino por la candidata.


NdX: Las imágenes que acompañan este post, son algunas de las ilustraciones que he hecho para la campaña, no pretenden ser propaganda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El comentario de la número dos de la CUP fue irónico y se dirigía a los indecisos entre ERC y CIU, no en general. Lo dijo de por eso de que es mejor el original que la copia.